Muchas vidas y muchos sueños

Párrafo 26º

Pepita, está tumbada en la cama. Es la primera hora de la mañana. Siente la fresca brisa en su cara. Es el primer día de Agosto.  Abre y cierra los ojos, bostezando, se estira, y salta de la cama muy feliz. Se va directa para la mesa del sombrajo. Sobre la mesa hay fuente azul, con palomas blancas pintadas, hay rebanadas de pan untada con manteca colorada derretida. Muerde la tostada y siente como cruje el pan en sus dientes, su boca, manchada de grasa. Pepa, la regaña;  ¡Límpiate niña! parece mentira toda una señorita casadera, con la boca llena de manteca colorá.

Omá Pepa, que pena, hay  que ver la Ángeles.( que se había marchado con todos sus hijos a su casa, al caer la tarde). Después de tanto laberinto, no le quedaron fuerzas para quedarse para su santo. Mañana dos de Agosto, no nos quedamos sin celebrar el santo de las Angeles. ¿Haras el bizcocho, y el tomate dulce, verdad omá? Que pena, y estará hasta el tío Carlos y Ramón.

Hija, que se le va a ser, siempre ocurren cosas inesperadas. Mira otra noticia; tu tío Ramón se va a la Argentina a probar suerte. Si con el primo Narciso y su hermano Antonio. ¿Se va con él su novia? No lo creo, sería un milagro, la verdad es que novios, novios no son. Ella que se empeña en seguirlo, pero mi hermano no quiere ni verla. No ves que siempre tiene un achaque, cuando ella está aquí en Doñana. Él tiene negocios en Sanlúcar. Cuando ella esta en Sanlúcar. Él tiene algo que hacer en Matalascaña. Se recorre toda la costa por tal de no estar aquí con ella, y ahora lo veo claro, se quiere quitar de enmedio para librarse de un casamiento, del que no tiene ninguna gana. Así que con sus ahorros se compró el pasaje y para el diez de Septiembre parte rumbo a América, y todo por perderla de vista, no ves que es un poco vizca, lleva lentes y a él no le gusta para nada, ya se lo había notado, se veía venir, tanto empalago de chica, se acabó. Moma, a mi me cae muy bien, somos muy amigas. A continuación, se come otra tostada más gruesa, y Pepa, le sirve una taza de Tomillo y Marau, con un poco de miel de brezo. Prueba, y se relame con la lengua las comisuras de los labios. Pepa, la regaña; ya se acabo, no comas más tostadas, que la cintura aprieta, niña.

Ahora, J. Luisa va hacia el sombrajo, y se sienta en una mecedora, meciéndose hacia delante y hacia detrás, hacia delante y hacia detrás, mientras escucha el crujido de las tostadas en la boca de su madre y de su abuela. Mira de reojo, y dice; abuela Lola, y eso que tienes pocos dientes “qué ruido hacéis” parece el vapor de la costa entre las dos, sorbiendo y pitando. Niña, no seas descarada, anda calla, y vete vistiendo que pronto se levantarán los demás, quítate esa camisa y ponte la bata de batista de flores azules,que estás muy bonita con ella.

Pepita, se queda sentada meciéndose, recreando la vista en el gallinero blanco. Piensa, que tiene que recoger los huevos, echar agua a las gallinas y repartir el grano. Mira hacia el huerto,es toda una bella estampa con las calabazas, tapines, lechugas, tomates y pimientos encañados, la vista se le pierde en el frondoso pinar. El cielo está azul radiante. Es un perezoso día de verano. Súbitamente, a su izquierda se oye el crujir de las pisadas de alguien que viene por el camino. Se gira, y ve venir a Ana la coquinera. Esta mañana viene resplandeciente, con una camisa blanca y unas enaguas negra, que deja ver sus tobillos, pués ya se va acortando las faldas. Su cuerpo voluminoso, se mueve, a cada paso que dá. Pepita ve como, sus hermanos se apresuran hacia la escuela, llegan tarde. Faltan solo cinco minutos para las nueve. Corren, entre los pinos y desaparecen rápido. Todas las mujeres de la casa respiran aliviadas. Moma Lola, dice: Bendita maestra, bendita es y bendita lo sea, y que nunca nos falte.

J. Luisa, se levanta de la mecedora, y sale al encuentro de Ana. Todas las presentes la saludan amablemente, moma Lola, la invita a sentarse en una silla de anea, y Pepa, sale disparada para la cocina a preparar una crujientes tostadas.La abuela sirve té de Tomillo y Marau, y le acerca la miel. Ana, muy complacida acepta todas las atenciones.

¿Como, tú por aquí tan temprano, hoy no vas a por coquinas? Pregunta, Pepa. Ana, responde que ya había hablado con Pepita según le indico moma Lola. Lo del tema de la  costura, y de las cosas de su Anita. Ya, ya, si bueno, veremos a ver como se porta, tu sabes que yo no tengo pelos en la lengua, y que si se porta mal te la llevas de inmediato, y no se hable más.

Apenas, se acaba el espléndido desayuno, se levanta, y se pone en marcha junto a Pepita. Según cuentan, van a tomar medida a la prima Filomena, que se quiere hacer un traje para las fiesta de la Patrona, la Virgen de la Caridad, y con ese cuento se adentran las dos en el bosque de pinos.

Bajan las dunas del Cerro del Trigo, se van adentrando en lo más profundo del bosque. Pepita, siente como le rosán las ramas de Jara y todos los matorrales, los arbustos están espléndidos de un verde claro, el cielo azul intenso. Los aromas de la Jara, el romero, la Lavanda, el perfume de la miel hace confundirse a las mariposas que vuelan perezosas, sobre una explanada cubierta de tréboles. Revolotean las mariposas alrededor de las flores del camino.

Pepita, contempla una nubecita en el cielo. Vuela libremente un par de Águilas en el cielo, dulce, y perezosa mañana de verano.Ana, mira al cielo, y al ver a las Águilas, se pone a cubierto bajo unos arbustos cubriendo la cabeza con las manos, arrodillada sobre el suelos, le da risa, ver el voluminoso cuerpo de Ana arrodillado bajo los arbusto.

Pepita, se ríe a carcajadas. Ja, ja,ja, no temas mujer, no atacan a los humanos, tienen suficientes presas ellas. Se tumba sobre la cama de tréboles y sigue riendo. Ana, la sigue, y queda con las piernas para arriba. Date, prisa Ana, que te quiero enseñar mi bola de cristal. Donde se ve el futuro y el pasado, ven sígueme.

J. Luisa, se saca de una bolsa de paño fino su bola de cristal regalo de los argonautas; Mira, Ana, tómala en tus manos, la tienes que calentar verás lo que puedes ver en ella. Ana, respira profundamente de forma relajada mira a la niña. Y da un brinco; Niña, estás cosas son de mucho cuidado, ten prudencia, aquí puedes ver cosas magníficas y también desastrosas, no, no, no me gusta tocar estas cosas de magia, no, no quiero.

Ante la negativa de Ana. J. Luisa, toma la bola de cristal con sus dos manos, se sienta en la alfombra de tréboles. Respira profundamente, mira a su bola de cristal muy relajada, y siente cómo entra el ritmo de su respiración dentro de la propia bola. La toma con sumo cuidado y la calienta con sus manos,mira directamente al centro de la bola. Y comienza a ver cosas del mundo real. Cierra los parpados y comienza a ver con los ojos de la mente, como si delante de ella se abriera la lente de una cámara de fotografía, hecho esto, comienza ya a mirar directamente en la bola, J. Luisa, está completamente concentrada en el centro de su bola de cristal, y comienza a relatar lo que ven sus ojos internos:

Ana, veo, a una mujer, es muy bella; Es un día importante, importantísimo para las mujeres de Irlanda. Ahora puede verse un joven país europeo que mira al futuro.Se ve, que ha ganado las elecciones presidenciales, es el día 7 de noviembre de 1.990. Y dice está mujer en su discurso: ¡Éste es el poder del pueblo! Ella se llama: ¡Mary(Bourke) Robinson!, y es del futuro. Veo un hombre de piel oscura, muy negro, es un secretario general de Naciones Unidas, este hombre se llama Kofi Annan, y juntos podrían dar un impulso importante a sus pretensiones humanitarias. Ah, sí, veo que esta mujer ocupa un alto cargo. El cargo de Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos. Las organizaciones no gubernamentales saludan este nombramiento, consciente de que los retos para el fin del milenio exige una voz poderosa y tenaz para que se ponga al frente de los más desfavorecidos.

Ana, veo a más mujeres, con prendas muy cortas y ligeras, con peinados cortos, y hombre con largas cabelleras, vestidos de espanta pájaros.

Robinson, lucha por un mundo mejor. Está interviniendo en una Alta Cámara; dice: en su intervención, es una denuncia en toda regla. Denuncia los conflictos y las graves violaciones de los derechos humanos, y quiere que se reformen las instituciones para que sean efectivos el derecho a la salud, los derechos culturales y los derechos de las mujeres. Ante la evidencia de la brecha abierta entre ricos y pobres, ante la reducción de expectativa de vida para millones de personas, y ante los cuarenta millones de personas con sida en el África subsahariana, donde veinte de millones de mujeres son también las más pobres, se hace necesaria la buena voluntad política; Mary Robinson reclama la voluntad política para mejorar el mundo. Podemos cambiarlo si nuestra debilidad y nuestra ceguera no nos impide ver la posibilidad de un futuro más brillante. Niña, despierta, vamos, que está Mary Robinson es como la Agustina de Aragón, o como la momá Lola. Alguien llega, se acerca con grandes zancadas..¿..?..

 

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