Muchas vidas y muchos sueños

Párrafo 38º

Hay, que la acompaña el guapo más guapo de toda la comarca, este Eduardo escopetillas es un conquistador, que va partiendo los corazones de cuantas mujeres enamora. Y después, nada, de nada, no se lleva ninguna a la cama. Eduardo, sabe gozar de su existencia sin complicarse y sin implicarse, él solo, puede ir a donde quiera, nadie se lo puede impedir, no ha nacido la mujer que lo haga feliz. Pepa, nacerá algún día. Porque todos tenemos nuestro complemento. Otra cosa es que Dios, no nos permita encontrarlo, que para que ocurra esto, de encontrar el alma hermana, hay que merecerlo y bien. Ana, Amiga, tu también crees en las almas gemelas y en vidas pasadas. Mi madre, es una creyente absoluta, cree con una firmeza, que asusta. Moma Lola, tiene mucha experiencia en estas cosas, este tema la apasiona.

Aunque, mi madre, tenga una actitud tan negativa a las cosas del amor, no quiere decir, que no tenga su corazoncito, y como todo el mundo ha vivido su historia de amor.- Pepa, amiga, tu madre, la moma Lola, parece que le da alergia las cosas del amor. Si, Ana, nada más que eso parece; que le tenga alergia al gozo y a la felicidad.

Ana, yo soy muy joven, aunque tenga estos ocho chiquillos y chiquillas, mi corazón, se siente muy jóven. Tú que crees, que yo soy feliz, aquí, todo el día metida en la cocina, cuando no, fregando cacharros, lavando, planchando, labrando y regando la huerta . A mi amiga, me gustaría disfrutar de la vida: ¡Viajar! como mi hermana Flora, bailar y cantar, escribir poesía, y dejar que la lluvia me moje, y que la tierra me sostenga, que los frutos me alimenten. Dejarme querer, y vivir en un paraíso. Sin que nadie me molestara. Sí, amiga Ana; me gustaría que el sol me bañara con su luz, y la luna me llenara de magnetismo. Pepa, vive, porque estás viva, no lo dudes ni un momento, mírate bien, aún eres una mujer muy bella. No me puedo engañar Ana, sería pura vanidad. Pepa, la vida es una caja de sorpresas, ten cuidado con lo que deseas, piensa bien, eso, me lo dijo moma Lola. No hay nada que no puedas hacer en esta vida, porque los límites de tu realidad lo pones tú, sé ambiciosa, apunta siempre a lo más alto por la escalera de la vida, podrás conseguir lo que te propongas. La recompensa te esta esperando, no renuncies, mira, toda la riqueza que hay en tí.

Ana, y tú, ahora eres libre para volar o para atarte otra vez ¿que harás? porque ahora solo depende de tí, porque ahora sabes que nada es imposible. Después de la milagrosa aparición de tú Anita, debes creer en los milagros.

Pepa, no, nos engañemos, para nada soy libre, me debo a mis hijos, otra cosa es engañarse. Sin ellos, no seríamos nunca felices, ya conoces la historia de Cecilia la carbonera. Sí, ella lo dejó todo, incluido casa, hacienda, padres, marido e hijos, se marchó con un portugués, se fué a Isla Canela, y se murió de pena. Acúerdate, que cuando se le paso el loco enamoramiento de su galante don Antonio, vino a buscar a sus hijos, y ante la negativa de estos de recibirla murió de tristeza, recluida en el convento de las Clarisas de Arcos.

Desde luego Ana; buscar solo el placer personal y la incesante satisfacción de los deseos particulares, sin contar, con los demás miembros de la familia, nunca puede conducirnos a la verdadera felicidad. Una, tiene que ser correcta, tanto con nosotras mismas como con los demás, lo otro, es naufragar, como, la pobre Cecilia. Pagó caro. Si mujer, por unos días de loco placer, pagó un alto precio, que no hay nada peor que el desprecio de los propios hijos. En fin, amiga, obrar, correcto, y así no nos equivocamos, y cada cual que haga de su vida lo que quiera, haya ellos. Lo que siembras es lo que recoges.

Mi hermana Flora, es muy aristocrática, toda una mujer de mundo, ella si supo elegir, mi madre a ella la apoya en todo, será, porque es su viva imagen.

Ana, tu hija, más que una buena costurera, se puede convertir en una gran artista. Ya lo veo. ¡La gran bailaora española y cantaora de tronío Anita Delgado! y su acompañante don Eduardo escopetillas. ¡Hay! Dios te oiga, Pepa, amiga. Ana, viste con la furia que toca tu hija las castañuelas, y el quejío de su cante, tiene una voz impresionante, una garganta de oro, de fábulas.

Desde luego, Pepa, de cuento y fábulas es mi niña. El embrujo de sus mentiras, y el ímpetu de sus zapateos y  devaneos. Mujer, Ana, sí que puede convertir en otra ” Lola Montez”. Ves el tintineo de su cintura, con qué hermosura se mueve. Pepa, la mirada de Anita, enreda a los hombres. Ana, mira, voltea con mucha agilidad la falda. ¡Mira! ¡que es provocativa! ¡Dios mio!. Pepa, los viejos, mira los ancianos, que quieren vislumbrar mis tobillos. Ana, a los hombres les encantan los tobillos femeninos, eso no es malo, acaso, es malo, que quieran admirar tu hermosura, seña, que eres aún bella para sus ojos de hombres, que importa la edad ¡los ojos siempre son niños!.

Ana, amiga; ahora esta de moda lo transparente y el arremango, se está poniendo de moda en París de la Francia, eso dice Flora. Y están apareciendo catálogos de prendas íntimas. Y dice mi hermana Flora, que florece un nuevo mercado de ropa interior femenina; ya se lo he dicho yo, a mi Pepita, que preferiblemente se dedique a este tipo de confección de prendas íntimas al por mayor, para satisfacer las necesidades de los vecinos de toda la comarca, no solo, de nuestra aldea.

Ana, que es verdad; entre los humanos la atracción comienza por la vista, los otros sentidos, como el olfato entran en juego a menor distancia, por eso las mujeres recurrimos a los polvos de “Madera de Oriente” al carmín, a los peinados sotisficados, y las flores, que son algo muy importante en el juego de la seducción. Pepa, algo muy importante en el juego de la seducción es el abanico. Acúerdate, lo que ayuda saber manejar bien un abanico. Se acerca Flora.

Que cansada estoy Ana. Y yo Pepa. Ana, para como no estar cansada, si no hemos parado en toda la tarde, y mira, ella, tan ricamente, tirada toda la tarde en la playa. Verda, Flora, que tú naciste aristocratica, vamo que mi niña es “señorita”. Flora, y ahora no me salgas, con la teoría de las almas gemelas, con la afinidad espiritual e intelectual y el haber sido amantes hipotéticos en previas encarnaciones. Es cierto.

Pepa,  hermana,Ana, querida amiga mía, eso, le pasó a mi amigo el poeta, aquel que salió huyendo del campamento indio. Quien fue capaz de enamorarme por carta, sin que antes yo lo vislumbrara. Pero cuyos poemas encendieron mi corazón y dejó tocada mi alma. Flora, querida hermana; de eso hablaba antes con Ana.Que la comida también entra por los ojos, la frescura de unos tomates troceados hace tanto deleite, como la poesía. Pepa; ahora la inventiva humana, transforma y decora los alimentos con la misma pasión que se empleada en el arreglo personal o por las palabras que los poetas emplean para describir la poesía.

Desde luego, hermana; hay que ver cómo lucen hoy las mozas. Pepa, a comienzos del siglo, se hace grandes avances; es lo que dicen; mis hermanos Carlos y Ramón. Y me han dicho, que Pepita puede convertirse en un celebre diseñadora, modista de renombre, vamos, una costurera de postín, como el primo ¡Pepe Maestre! el hijo de tía Carmela de Sevilla. Anika y flora escriben a dúo en la arena:

¿Que dan los hombre?

Pan, amor, y seguridad en la tierra.

¿Que dan las mujeres?

Amasan el pan, sustentan la familia y siembran la tierra.

¿Quién da más, los hombres, o las mujeres?

Las mujeres solo cayán

¿Sabéis que todo lo que dan los hombres?

Y de todo se obtienen ganancias

Las mujeres sólo cantaban y trabajaban

Los hombres como el viento y viene y va

Y no hay nada que los pueda atrapar

Ellos son libres como el viento

La mujer se debate en el aliento del viento.

La noche, se alarga, el rocío del alba empieza a refrescar, y las gentes se van retirando poco a poco. Algunos, abrazados, y otros, en soledad.

Canela, ha estado olisqueando en el sombrajo de palma de la playa, buscando las migajas.Y ahora se acerca su dueña, moma Lola, la mujer, que es capaz de ver el color del oro en la naturaleza, y todo su resplandor. Mujer, pacífica, espiritual, y que adora a su familia. Se sienta en la arena dorada, y acaricia la cabeza de su perra. Canela no puede saber que está junto a una mujer que lleva en su alma las cicatrices de una guerra sangrienta……..¿..?….. Feliz semana, que disfruten de la familia.

 

 

 

 

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