Muchas vidas y muchos sueños

Párrafo 46º

Mi marido, se me apareció, al menos es lo que me pareció a mí y ami Pepa, y Ana, no opinó, porque no salió de su desconcierto, se quedó pasmada, sin palabras, aún no se lo cree piensa que fue efecto de la copita de vino Manzanilla que se tomó en la playa. Sí querida Filomena; él y sus inseparables amigos. Cobraron vida, parecían que estaban vivos y andan al son que se les apetece.

Anoche, parecía que hasta bailaban. Y eran sus palabras; como esa palabra divertida cálida y dulce. Es que, Filomena; “se le veía” “las cuerdas vocales”, hasta jugueteaban a que no salga el aire, y es que tenían el cerebro al fresco,  todas sus carnes desgarradas a jirones y podrida.

Estaban tan vivos, que, como, que pareció verlos bailar y saltar. Anoche, Filomena; los espectros, avisoraban mis movimientos, mientras yo roneaba con el Guadalquivir, en un sueño que se apoderó de mí con mortífera modorra. La playa en soledad placentera, testigos; ¡la luna y las estrellas!, y la Pepa y Ana la coquinera.

Y ellos escondidos, serpenteando, avisorando y siguiendo cuál romanticos bandoleros.- Quien a su vez, me acechaba, y sus palabras, adentrándome en el misterio. Al fin pude despertar de aquel infierno, ¡que cosa, más mala de sueño!.

Se nos aparecieron estos tres personajes en la costa; pero con tan gratificante olor a leyenda. Porque, que seria si la realidad fuese tan sólo eso.Sólo la decrepitud del paso del tiempo. Anoche buscaba en mi mente, en sueños. Buscaba un hombre sano y fuerte, luego, tal vez, pudiera venir algo más, sí, tal vez esperara rememorar su presencia y su vitalidad de ayer.¡Los sueños, sueños son!. Y siempre oímos hablar de estas historias. Nadie, de nuestro entorno cercano excepto tío Pablo, nos habían hablado de estas oscuras leyendas, “nadie”. No obstante, había legajos escritos con cuentos, que no había jamás oído, cómo hablar de las leyendas de los muertos vivientes. Le pregunté a los espectros. ¿ Qué había acontecido, y de dónde venían?. Y si querían decir algo a sus parientes.

De darme respuesta los protagonistas, no sé qué hubiera pasado, se esfumaron en la soledad de la playa, a escondidas se marcharon, se volatizaron, nada más escuchar un griterío ensordecedor, que los despertó, pobres, de las almas en pena, y salieron embalados sin despedirse. Eran gritos que provenían de “la Punta del Cabo”, en la ribera del Guadalquivir. Se acercaron con sus cantos, y les dio espanto a los aparecidos.

El bueno de mi hijo Carlos, y mi niño Ramón, junto a Pepita, Anita, y Eduardito escopetillas, y algunos más, venían con sus carraspeos de guitarras y castañuelas, y con sus cantos, un vocerío de espanto, y parece que se asustaron y los espantaron. Gracias a Dios, nada vieron. Filomena; este suceso quedó bien guardado entre nosotras  tres, así que por favor no hable de ello. No es por nada, es que se contaría enrevesado, y la gente se asustaría, y ahora que la gente parece recobrar la confianza, y se quedan en la playa sin importarle la oscuridad hasta altas horas de la madrugada.

Pués la verdad es que no me apetece ser la culpable de volver a la gente al camino del miedo.- <<Vino a acontecer este suceso que cambiaría la vida de moma Lola y tendría honda repercusión en las gentes de la aldea y de todo el contorno del Coto de Doñana>>.-

Al fin, se encaminan hacia la Avenida de las Piletas. Está asentada, como todo su contorno en una zona residencial, y donde andaba otra vecindad, más desigual. Así que este lugar en aquella época. “La pobreza y la riqueza” “los grandes hoteles” y “las casas de lata” de hambre y miseria del “Pago de la Milagrosa”, que, a pesar de la buena voluntad de las hijas de “la Caridad”, sus vecinos la bautizaron “el Pago de los Vikingos”. Barrio complejo y elegante, allí salían a pasear juntos al césped de los jardines floreados de la burguesía sevillana y madrileña y los verdes navazos, los vecinos; agricultores, pescadores y mariscadores.-

(La modernidad, arrancó a la tradicional agricultura Sanluqueña, que cincelaron con amor durante milenios las gentes del lugar. Unos extensos terrenos en los que plantaron las viviendas de todos los niveles sociales). -Ahora es una Avenida, luminosa, abierta y enamorada del Mar Océano y del Río Guadalquivir, con aromas de algas y de jazmines que junto con el galán de noche, hacen las delicias de los viandantes.-

Filomena, este barrio es muy lindo, algo especial, anda los jazmines en complicidad con el olor a algas y el silencio. ¡Mira! han puesto una cancela de hierro para cerrar los jardines. Sí, Lola; tal vez la han puesto, porque el tumulto finesemanero ha obligado, a las autoridades a cerrar los preciosos jardines, y resguardar sus fuentes de algunos desaprensivos que según me enteré han hecho destrozos en los árboles y plantas.

Moma, Lola; dime….¿..?…

 

 

Anuncios

Un comentario en “Muchas vidas y muchos sueños

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s