Muchas vidas y muchos sueños

Párrafo 59º

Vino a acontecer un suceso:

Un griterío ensordecedor se apoderó de la playa, que hizo despertar el interés de Flora y de todos los que caminaban por la playa en ese momento.Eran gritos que venían de la playa de “Las Piletas”. Carlos; como don Quijote se asomó con su espada, y salió caballerosamente corriendo por la playa a”enderezar entuertos”. Todos se apresuran, le siguen con pasos rápidos, tan ligeros que sus pies parecen alados. En poco llegan al lugar donde se agolpa un gran gentío. Rodeando a una pobre mujer que llora desconsolada sentada sobre una piedra del castillo del Espíritu Santo.

Una mujer rolliza, pequeña de estatura,y muy hermosa. En unas piruetas acuáticas estuvo a punto de ser violada. Sintió una embestida de caballo por el trasero, unos besos muy apretados en el cuello y, un beso muy enorme en los senos. Que la lanzó mar adentro. Enseguida el hombre que la ataca convierte su traje de baño en jirones. Mientras el travieso jóvensuelo le oprime el cuello. Ella patalea desnuda en una red de asombros, de todos los que en ese momento están en la playa de las Piletas.

Los hijos de tía Manuela, se adentran en el mar. Los primos la sacaron del agua medio ahogada.El miedo hace presa de la jóven mujer. Eso le pasa por bañarse sola, cerca de desconocidos. La mujer, no se recupera de su ataque de histeria. El recuerdo, de la portentosa masculinidad del hombre la tiene muy alterada Posa, desnuda sobre las arenas de la playa. Temblorosa, llora desconsolada en la orilla. Aterrada, y tapándose los enormes pechos con las dos manos. las tías tratan de calmarla, la intentan tranquilizar inútilmente. Al llegar Flora y los demás al lugar donde habían dejado el picnic, vieron a un grupo de personas que sujetaban al hombre que había intentado violar a la joven minutos antes en el mar.La chica ya sentada sobre una enorme piedra.

Un hombrecillo flaco, cabezon y muy peludo, tan flaco es el tal que se le señalaban todos los huesos, pareciendo una calavera andante. El hombre, estaba sujeto por dos muchachos, que le intentaron amarrar las manos con un trozo de cuerda de cáñamo. Y aún así presumía de su trompa de elefante, tratando de tocar con su rodilla la parte delantera, dando voces, lanzando maldiciones para todos los presentes en ese instante. Mientras:La joven mujer se retorcía en la orilla ahogada en llanto. Cerrando las piernas se defendió, de los empujones que le metió el incauto muchacho dentro del mar. Histérica llora, mientras los demás la rodean en corro. Inútilmente tratan de calmarla muchos de los presentes.

Flora, pensaba; ¿cómo debía vivir la vida este muchacho? tan flaco y tan peludo que parecía su rostro un búho. Había algo frágil, casi infantil, en la expresión de sus ojos que la conmovía extremadamente. También se conmovió, Carlos, su corazón latía rápido, se daba cuenta que en él radicaba una gran sensibilidad, un amor que antes nunca quizás había expresado abiertamente. El peludo muchacho era aplastado por el grupo de hombres, se debatía, arrastrando su flaco cuerpo hacia la arena, pataleando y vociferando, armando un jaleo tremendo. Tras aquella fachada dura y fría, seguro que había un alma herida, un corazón solitario.

Carlos, pensaba; cómo saldría de esa situación el pícaro jovenzuelo. Esta tarde con lo acontecido en la playa, Carlos aprendió rápidamente, como suele ocurrir con los niños, a controlar su ritmo cardiaco mediante la concentración. Al cabo de unos pocos minutos de concentración consigue controlar el frenético ritmo acelerado de su corazón.La noción de coherencia del corazón, y el hecho de que sea posible aprender a controlar con facilidad, va encontra de todas las ideas recibidas acerca de la manera de controlar el estrés.

Carlos padecía un estrés crónico, que le provoca ansiedad y depresión. Que también implica consecuencias negativas para su cuerpo: Carlos, padece de insomnio, dolores de cabeza,hipertensión, palpitaciones, dolor de espaldas, problemas en la piel, de digestión, infecciones recurrentes de garganta, arrugas en la cara, toses secas y intermitentes, seborrea en el cuero cabelludo, caspa, estornudos frecuentes, goteos. Y todo esto afecta así mismo a sus relaciones sociales, siendo desde muy niño un hombre frágil. Todos estos síntomas que padece Carlos, es cosa propia, del hombre que no encuentra su lugar en el mundo. Ese día, se le había iluminado su sendero.

Algunas semanas antes, Carlos, le había comentado a su madre que quería abandonar el seminario. Que tras las vacaciones del verano no pensaba volver. Ya había tomado la firme decisión de casarse con Anita. Y esta tarde domingo festivo se había cumplido, gran parte de sus deseos. Le había dicho a su madre:<<Si pudiera cambiar mi situación me sentiría mucho mejor mentalmente, y de paso mi cuerpo también funcionaria mejor>>.Pero mientras tanto Carlos, no había dejado de apretar los dientes, esperando impaciente que cambiará su suerte. Pepa, le fuerza a seguir sus estudios. Le dijo: Todo se arreglará<<cuando pueda al fin acabar tus estudios, cuando cambies de ciudad, cuando estés lejos de ella, cuando abandone las ideas absurda que tienes metidas en la cabeza, de que Anita es tu alma gemela>>. Por desgracia, para Pepa, Carlos, cambia, y elige rápido,las cosas no suelen suceder de esa manera tan clara, como sucedió ese día en el calistral de la playa de La Jara.

Los mismos problemas tienen tendencia a salir a la superficie en situaciones distintas, y Anita, para Pepa; era el fantasma de un jardín del Edén. La conclusión que se puede extraer es que hay que seguir los dictados del corazón en asuntos de amor y olvidar a la razón, que perjudica al hombre en gran manera.

La gravedad de la depresión de Carlos resultaba inquietante a su médico de cabecera. Cosa que Pepa quería que le examinase lo antes posible, pues sabía por sus libros y experiencias, y también,había oído que según la literatura científica los enfermos que se hunde en la depresión cuentan con escasas opciones de sobrevivir. Pepa, sabe que Carlos tenía una variabilidad de frecuencia cardiaca muy débil, señal suplementaria de la gravedad de su estado, En esta cuestión no sabía ni que recomendar a su propio hijo, pues la ambición y el deseo de que su hijo fuera sacerdote la tenía cegaba.

Por aquella época, como solía ocurrir con este tipo de situaciones Pepa consulta a varios colegas terapeutas sanadores y videntes, todos le dicen lo mismo:<< Que suelte al muchacho, que lo deje libre elegir su camino>>. Cosa que Pepa rechaza frontalmente.Después de todo sus compañeros estaban sometidos y sujetos a las mismas presiones que él y no habían sufrido de depresión alguna, así pensaba  ella.Pepa  sabe; que el caso de su hijo Carlos tiene fácil arreglo ella sabía que cuando dos almas se encuentran en la vida, irremediablemente terminan uniendo en matrimonio, y a ella eso le dolía, le escocía el alma. Resulta triste que a menudo ciertas personas vayan tirando de esa manera de las riendas de las vidas ajenas. Pepa, recordaba perfectamente el día en que su conyúgue, el que le reprochaba que nunca pasaba tiempo con él, acabó por decirle:

<<Pareces una vieja bruja seca y calaverica. Eres la cosa más repugnante que nunca he visto>>. Esas eran sus circunstancias, estaba lastimada en lo más hondo de su alma. Pero el embarazo le hizo tener que casar con él. Sus oscuros recuerdos grabados en su mente la hacía una mujer fuerte, valiente, pero muy infeliz, y sin querer, había tomado cierto exagerado gusto por manipular a los que estaban  a su lado, y, sus hijos, eran sus potenciales víctimas.Sus traumas y complejos la hacían una mujer muy infeliz, aunque se vistiera con las mejores máscaras. Ella sabe, que va disfrazada de mujer resuelta, fuerte,poderosa, animosa, pero sabe, que en el fondo su realidad es otra, y su infelicidad, no la deja ser abierta y tolerante con las demás personas que puebla su vida.

A la playa acuden los carabineros, ellos dan escolta al peludo y flaco muchacho. De no ser por su intervención lo muelen a palos en aquella hora, al desgraciado, a la pobre víctima de sus circunstancias. No te estaba muy cuerdo, su padecimiento le había llevado a cometer aquel delito y, dió con sus huesos en la cárcel irremediablemente.

Apenas desaparecen los carabineros de la playa, otro suceso acontece: A llegado a la playa, Ana la coquinera, buscando a su hija Anita. Saluda a Pepa nada más verla y Pepa estalla llena de efluvios bélicos. En pocos instantes las dos mujeres, se lanzan improperios, la flama se enciende, y en poco:”Pepa y Ana la coquinera” se tiran de los pelos. <<Que se arrastran por las cálidas arenas>> se pegan tan golpiza, se agarran tan fuerte que es imposible separarlas.

Cuando un violento se enfrenta contra otro violento, ambas violencias van a chocar implacablemente contra quien, animoso de paz quiere mediar en ella. Estando riñendo las dos, Carlos, se metió en medio a ponerlas en paz, y recibió Carlos más estocadas que el toro Isleño. Recibió de ellas varias bofetadas, dejando sus ojos morados, una de las embestida de las mujeres le llegó a atravesar el alma. Le atravesó el corazón. Cómo  un rayo le salió del corazón hacia la sien.

Pepa gritaba, maldecía a Ana y a toda su casta. Anita fué vista por Pepa muchas veces en los en los brazos de sus amigos, y más en los del cantor de coplas. A Pepa, le disgustaba en gran manera que su hijo Carlos dejara el seminario para casarse con ella.No quería de ninguna manera que Carlos la tomara por esposa. la discusión de esa tarde, y todo lo acontecido ese largo y extenso día, y esa disputa última; hizo una brecha entre Pepa y su hijo Carlos._ Este suceso se quedó grabado, grabado en la mente de Carlos y su indignación se quedó patente, que la herida era mortal.

No hay nada que pueda remediar el dolor que causa a Carlos aquellas palabras ingratas. Aquella tarde, ya se había oscurecido dando paso a una noche clara y estrellada, los cielos se habían puesto su traje de gala, y su manto de estrellas brillaba en la playa.A Pepa se le úlcera la boca, a consecuencia de una calentura que le provoca su bravura. La mujer,no había comido nada en todo el día, tantas sorpresas y tantos disgustos, le habían bajado su estado de ánimo, quizás por hablar lo que no sentía su corazón.

Sus sueños de grandeza, la ha atrapado en una situación caótica.Los nervios la traicionan ese agitado día. Cuando ella todo lo puede conseguir con facilidad, y no había necesidad de utilizar la fuerza. Pepa sabe: que en todo lo que llega y permanece hay un movimiento incesante.También sabe; que los finales son nuevos comienzos. Y sabe que su fortaleza no puede ser asaltada por quienes no llegan a la altura de sus ideales. En realidad Pepa, sueña con cortar con todas sus ataduras. El poder de influenciar a los otros la ha trastornado en ese día.

Carlos, piensa; que cuando se produce una lucha abierta entre gentes que en su corazón creen en lo mismo, lo mejor para limar la aspereza es por contactos informales, y es por eso que está preparando una fiesta en la aldea, quizás le ayude Flora y Anika……………….

 

 

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