Muchas vidas y muchos sueños

Párrafo 120º

Margarita: Estamos conscientes del cambio a todos los niveles que está sufriendo el mundo en nuestros días, tenemos que enfrentarnos serena y cristianamente al mismo. La problemática actual espera de quienes nos llamamos cristianos actitudes y respuestas claras. Y no, fidelidad a formas caducas, sino porque creemos que la Palabra de Dios vivo sigue vigente y operante hoy también. Es ella-y no sólo la actualidad con su compleja problemática- la que nos lanza continuos desafíos al mismo tiempo que hace inverosímil y cercana, tanto para los demás como para nosotros mismos, la presencia renovadora del Evangelio. El mensaje bíblico tiene mucho que decir a todas las cuestiones éticas de las mismas, que la vida moderna nos echa en cara diariamente. Porque la biblia no es solamente un libro que nos enseña a bien morir sino, también y sobre todo, a bien vivir.

¡El divorcio, la crisis matrimonial, el feminismo, los anticonceptivos, el aborto, la libertad de enseñanza, la libertad de información, las responsabilidades cívicas-etc….Hablar de la pareja supone, ineludiblemente, hablar del varón y de la mujer. Esto obliga a plantearnos el problema del papel respectivo de ambos sexos. Tenemos, por un lado, los que insisten en un concepto jerárquico de la relación varón -hembra. El hombre es el dirigente  que asume autoridad máxima y la mujer el súbdito. Una tiene la sospecha de que este punto de vista formulado para mantener el status quo que cierta sociedad tradicional afincada en privilegios muy concretos. Por otro lado, encontramos a los que defienden la que ellos denominan igualdad completa de los dos sexos. Si son creyentes, argumentan que la Escritura ya determina que <>, pues las diferencias de sexo, como las de raza, lengua, cultura, etc…., han desaparecido totalmente.-

Este punto de vista trata, sinceramente, de aportar una palabra afirmativa a las múltiples preocupaciones que suscita la presencia entre nosotros, en el mundo moderno, de los movimientos de liberación femeninos (los Women Lib´s). Sin embargo, el problema de esta posición radica en el hecho de que la palabra igualdad equivale también a semejanza (más lisonjera o demagógica que real o fisiológica) y centra la atención en el individuo-hombre o mujer-aislado, considerado en su soledad personal. Y creo que la Biblia apunta en otra dirección, la que me gustaría llamar tercera alternativa. La palabra de Dios considera la relación varón-hembra en términos de compañerismo; un compañerismo descrito como asociación, camaradería, una colectividad de dos que se expresa con la pareja humana.

Isabel: Querida amiga; este punto de vista arranca de los llamados <<órdenes (o estructuras) de la sociedad>>, derivados de los <<órdenes de creación>>; es decir, la admisión de que no se trata solamente de que Dios el Creador de cuanto existe, sino que es también el preservador y el que ha dado a las relaciones humanas, a la vocación de los seres vivos, unas finalidades y un sentido queridos por El y que solamente en El hallarán cumplimiento.-

Margarita: Querida Isabel; sabrás que esta tercera opción, estas estructuras sociales fueron prescritas por Dios para el varón y la mujer en la fundación del mundo. En contraste con la igualitaria y la jerárquica-acepta la igualdad básica de los dos sexos pero va más allá de esta simple semejanza para afirmar la dignidad de cada individuo-varón o hembra- como ser humano, como persona, que vive en relación con la comunidad y no aislado fuera o frente a ella. Así, junto a los énfasis en la igualdad añade el sentido comunitario de toda relación humana (y máxime la relación entre los dos sexos) y la altísima dignidad de cada ser creado a la imagen de Dios.-

<<Para comprender el designio de Dios para la relación hombre-mujer, tenemos que partir de Génesis. Fue el método que Jesucristo mismo al tratar de estas cuestiones. Tanto Jesucristo como luego los apóstoles citaron de los primeros relatos de la creación y sacaron de ellos las referencias para el concepto divino matrimonio. Los relatos de la creación en Génesis 1 y 2 ofrecen la afirmación más contundente sobre lo que deben ser las relaciones varón-hembra. En Génesis 1:27, de una sola pincelada, tenemos el cuadro de la camaradería -y la igualdad fundamental- de ambos sexos: Y creo Dios al hombre de su imagen, a imagen de Dios lo creó;  varón y hembra los creó. La palabra hebrea para hombre es Adam, que podríamos traducir, más exactamente, por <>; así, podríamos ofrecer esta versión:<< Y creó Dios al género humano a su imagen>>. ¿Y en qué consiste esta imagen del género humano? En que los creó varón y hembra. El género humano queda definido por los dos sexos; no por uno solamente. Lo que intenta afirmar el texto bíblico en este punto es que tanto hombre como la mujer son portadores de la imagen divina y que tanto el varón como la hembra se les encomendará la respònsabilidad de administrar la creación sobre la que se les confiere dominio: Y los bendijo Dios y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, sojuzgadla, y señoread….(Génesis 1:28). De manera que el ser humano -hombre o mujer- aparece una dignidad singular, única, que comparten el varón y la hembra en términos iguales, dignidad que refleja de alguna manera la semejanza con Dios y, por lo tanto, la semejanza y la imagen de la Trinidad: Hagamos al ser humano a nuestra imagen… y señoree (Génesis 1:26).>>

Isabel: De la misma manera que Dios y el Espíritu son únicos y son uno a la vez, así también fue la intención divina para el hombre y la mujer.

Margarita: Génesis 2 añade detalles a este cuadro de la creación de la naturaleza, este segundo capítulo se centra en la creación de la humanidad. Y en el énfasis del relato gravita en la conciencia que experimenta el primer hombre de hallarse incompleto en tanto que existía en solitario y como individuo simplemente. De ahí la determinación de Dios de hacerle la ayuda idónea (ayuda adecuada en la Biblia de Jerusalén), ha sido vertida como el auxiliar que le corresponde (<<no esta bien que el hombre esté solo; voy a hacerle el auxiliar que le corresponde>>), expresión que se acerca mucho  al original en donde la idea es básicamente de pareja, de compañerismo. Los vocablos hebreos no indican en absoluto subordinación de un sexo a otro, ya que estas mismas palabras son a menudo empleadas en el Antiguo Testamento para describir la acción de Dios cuando viene en socorro de los suyos. Esta comprensión de pareja queda puesta de relieve en la respuesta del hombre ante la mujer:

<<Hueso de mis huesos y carne de mi carne>>. Es la manera hebrea de escribir la relación íntima de sangre, de amor profundo y vinculante que viene a ser una parte de los lazos constitutivos de la familia. En el versículo 24 hallamos la afirmación definitiva a cerca de la relación hombre- mujer:<< Y serán una sola carne>>. Algunos intérpretes quisieron ver una jerarquía entre los sexos por el hecho de que el varón fuera creado primero y, luego, la mujer de una costilla del varón. Sin embargo, el relato de la creación no sugiere esta interpretación en absoluto.

Isabel: Si uno quiere usar la lógica del orden que va del hombre a la mujer, podría concluir por el contrario que existe una progresión en este orden de creación: luz, elementos, plantas, animales, hombres y, finalmente, la mujer.

Margarita: Te das cuenta Isabel. De menos a más, pues el ser humano es la corona de toda la actividad creadora de Dios Si hubiese de dar tal importancia a la gradación de cada evento creador, tendríamos que concluir en todo caso que la mujer es superior al varón; conclusión equivocada también. Vemos, pues, con qué cuidado y prudencia debemos tratar el texto bíblico para no hacerle decir lo que simplemente es resultado de suposiciones nuestras y no mensaje de Dios.-

 

Isabel: Más evidencia de que el escritor de Génesis desea contrarrestar cualquier idea de sometimiento de la mujer, la encontramos en Génesis 2:24: <<Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer>>

Margarita: En una cultura que veía a la mujer dejar a sus padres para unirse al marido, el escritor fue muy cuidadoso para escribir el pensamiento de Dios en términos totalmente diferentes, y a la inversa, de los que prevalecían es su época.

Isabel: Pedro Lombardo, teólogo de la Edad Media, tuvo razón al escribir, interpretando Génesis 2: <<Eva no fue tomada de los pies de Adán para que fuese su esclava; ni de su cabeza para que fuese su señor; sino de su lado para ser su compañera>>. El relato de la creación, por consiguiente, nos ofrece un cuadro que ni es jerárquico ni es igualitario. Se mueve mucho más allá del individualismo y de la jerarquización para abocar en la pareja. porque solo la pareja -entendida bíblicamente- reconoce las características únicas y la dignidad individual de cada persona, varón o hembra. En el  designio de Dios, ningún hombre, ni ninguna mujer, es una isla. Por el contrario, cada uno forma parte integrante de una comunidad -la pareja- que señala a la unidad en la pluralidad de la Trinidad, de la que constituye asimismo un reflejo.-

Margarita: El punto de vista jerárquico destruye la unidad fundamental al acentuar una diversidad sexual que no solamente no es bíblica sino que tiende a la servidumbre de la mujer. El punto de vista igualitario quiebra también dicha unidad -y también, a la larga, la diversidad -porque considera a cada uno de los sexos aisladamente, solitariamente, en insolidaridad, y como no fuera otra cosa que la suma de dos individualidades radicales la unión resultante y pactada más o menos formalmente. En cambio, el concepto de pareja que ofrece la Palabra de Dios es superador tanto de las esclavitudes que conlleva el primer punto de vista como de la esterilidad y soledad del segundo. En la pareja, toda singularidad -y dignidad- de dos personas se encuentran libre y voluntariamente para crear una comunidad nueva de afecto y relación que va a realizarles como personas y como colectividad de dos en la nueva creación resultante llamada pareja. Sólo en este ámbito, que hace posible la tercera alternativa de la bíblica, es doble la comunicación sincera de los dos sexos, condición indispensable para la plena comunión y realización de la pareja.

Querida amiga Mariquita: Estás muy callada. ¿Qué te ocurre? ¡Acaso estás enfadada!     ¿Sientes un resentimiento no expresado hacia alguna persona cercana? Sé consciente de que la energía que emana tiene unos efectos tan dañinos que te contaminan tanto a ti como a quienes te rodean. ¿Que dices de esto de tomar pareja? ¿Cuando piensas rehacer tu vida de pareja? Ya veo, que tienes mucho miedo a las relaciones nuevas, que yo sepa, ya hace más de diez años que no sales con nadie. Y aquella historia que contabas, esa historia, que más que historia parece una leyenda mítica o un cuento  bíblico. Esa historia de ese hombre que te llegó de improviso y, que te decía, y te aseguraba, que te quería como esposa. ¿Eso es un invención de tu imaginación?   Sino es así, no sé por qué no estáis ya los dos viviendo juntos. Según té predijo mi esposo, era un buen hombre. Un hombre trabajador y muy simpático. Y ten en cuenta que David, no se equivoca es buen adivino además de ser el mejor de los maridos.-

Mariquita Luna: Ya, si lo sé que te quiere con locura, todas sabemos que es un hombre fiel, muy serio y formal, un hombre ejemplar, vamos el marido que yo quiero para mí. Lo de adivino, ya te diré, si es bueno o no, cuando se resuelva lo mio, ya te lo diré con certeza, de momento, tengo mis dudas.

Isabel: Pero, ¿acaso es que te gusta la soledad? Sino, es que lo que yo digo siempre es verdad; que tienes mucho miedo de perder tu libertad, y de comprometerse de nuevo.

Mariquita L.: Cuando se ha estado a punto de morir en una mar bravía, un mar donde me estaba ahogando, me estaba asfixiando en una lenta agonía y nadie me tendía una mano, al contrario, me amarraban piedras a las piernas para que me hundiera más rápido (………) Entonces te da mucho miedo bañarte, incluso en un idílico pacífico y maravilloso lago. Aunque tu sepas que son aguas claras y tranquilas, y que muchos me garantizaban un futuro idílico junto a este hombre, pero el miedo no te permite mojar ni un dedo. Y lo sabía, pero me jugó el destino una mala pasada(….)- ¡Ah, lo olvidaba! Creo que fue en ese momento cuando comenzó el juego macabro. Cuando lo vi en su casa junto a una rubia preparando el almuerzo, fui invitada por él ha recoger unos tiestos de cocina que le había dejado (…). recuerdo que por unos segundo pensé divertido, mira, me quiere dar celos con ella. Mi gemelo me da la  espalda, ha encontrado a una chica estupenda, idéntica a una diabla, y se van juntos de la mano. Parecen nosotros, me dije, pero luego comprendí que parecían exactamente lo que nosotros hubiéramos debido ser, y yo ya no tendría la oportunidad de ser. Yo ya no formaba parte de aquello, y en ese instante confuso ya no distinguía si yo era su alma gemela, la mujer de sus sueños y visiones. Quede ese día con el alma rota. Cuando me despedí, hable mil tonterías, así ocurre en el mundo del ilusionismo, las cosas del amor deben ocultarse donde nadie pueda verlas más que los interesados, no se puede hacer a la vista de todos, y mucho menos pedir opinión o consejo, esa elección solo la puede hacer de forma correcta tu corazón. Y ahí es precisamente donde pienso esconder esta historia de mi alma gemela, donde nadie la pueda ver, ni leer, así no opina nadie más, nunca  más a nadie extraño le hablo de este asunto tan particular. la pareja ¡es solo cosa de dos! ellos dos y nadie más, nunca más pedir a un amigo su opinión, se vuelve tu peor enemigo, y créanme que se por qué lo digo, por amarga experiencia, que duele más allá del alma.

Margarita: Te comprendo; es complicado tu asunto estoy al tanto, ya me contante unas pinceladas de tu vida. Me lo he imaginado por las visitas que le has hecho a David. Menos mal, que mi marido disfruta con su trabajo como un niño el día de Reyes recibiendo sus regalos, se siente feliz, impartiendo cariño y consejo, siente tanto amor por su trabajo, le encanta ayudar a los demás, es un sol de hombre, es tan humanitario, tan amable y cariñoso con todos. Es el mejor de los hijos, y por eso también es tan buen esposo, cada día estrechamos más nuestras relaciones, cada día arde con más fuerza nuestro amor.-

Isabel: Me alegro mucho por ambos, amiga Margarita. Y; ¿donde anda?.

Margarita: Está de acampada con unos amigos en Portugal, y luego creo que van a estar cerca de la frontera,en los pinares de Ayamonte. Han llegado unos amigos,y de vez en cuando salen a despejarse, comparten y hablan y disfrutan de sus cosas. Isabel querida amiga; ¿piensa visitar mañana el cementerio? Yo pienso ir con  mi amiga  Frida, ella me acompaña a todos lados, cuando no está mi marido.

Isabel: No me gustan los cementerios. Los encuentro artificiosos, ostentativos y tétricos; y, a consecuencia, seguramente, de mi falta de fe, me parecen la representación más absurda del miedo y de la superstición. Pero, como siempre he sido una mujer muy contradictoria y, a pesar esto creo que nadie lo diría-cargada de escrúpulos, cada año, el uno de noviembre como toda la gente que se pasea como por una verbena, si me insisten, yo voy también, pero me parece uno de esos pomposos reductos del pasado. No llevaré ninguna flor, ni elevare ninguna plegaria. La última vez que estuve en un cementerio, simplemente me paré un rato a pensar, a dejar divagar el pensamiento delante de una tumba, de un magnífico monumento de mármol blanco, un rectángulo de mármol blanco, con dos ángeles tocando unas irónicas  trompetas, uno a cada lado, y en medio, las letras grabadas y cinceladas en la piedra y pintada en color oro. Un monumento que no es otra cosa que la presuntuosa tapadera de un agujero, donde se ha podrido los retos de un ser humano.

Mariquita L.: Ya comprendo a mi tampoco me gustan los cementerios pero un día: Un impulso muy entreverado de nostalgia me llevaba a visitar la tumba de  aquel hombre que fue mi padre, un hombre que yo había admirado, casi idolatrado, durante mi infancia y adolescencia, pese a que él no compartía mi devoción política, ni mi fe cristiana, casi me despreciaba por estos temas, una fatal barrera entre padre e hija. A mis quince años ya militaba en el PSOE, él se disgustaba y se oponía. Murió joven a la edad de 57 años, y ya sus facultades mentales y su cuerpo físico parecían entumecidos, muy envejecido; era a esa edad un ser muy caduco, muy reviejo. Tan pronto se habían disipado de él la alegría, la viveza, de tal forma se esfumaron los principales compuestos de sus ingredientes espirituales: el ingenio y la extravagancia, el ánimo, se habían disipado sin dejar rastro de ninguno- que para quien le conoció en otra época, el cambio resultaba sorprendente y radical que se hacía incomprensible. De quien fuera mi padre, apenas quedaba nada. Murió, de infarto a sus 57 años, ante se llevó un puñado de años aterrorizado por los dolores: la gota, la artritis, asunto y resultado de los excesos culinarios y de sus maneras y formas de beber y fumar en grandes cantidades, y todo exceso se paga caro.

Margarita: Lo siento amiga mía, vayamos en busca de nuestros amigos que andan sentados junto al fuego de la chimenea.

Estaban todos en el salón. Aquello parecía una fiesta: pasta, té, café, licores, humo de tabaco. Frida y violeta arriba y abajo,iban y venían del salón a la cocina  con bandejas muy ajetreadas… El salón, en penumbra todos sentados junto al fuego, y Lutgardo de pie comenzando un relato de sus muchas vivencias por su recorrido por el mundo, Margarita se sienta en la mecedora, junto a……………….

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s