Muchas vidas y muchos sueños

Párrafo 124º

Margarita: Tenemos que conectar con nuestro Ángel Guardián, es muy importante, te dará protección evitando que caigamos en el error de creer que todo lo que haces está bien hecho: en otras palabras, este Ángel te protege de nosotros mismos y de nuestra ceguera, de nuestro orgullo y de nuestra soberbia, para que nuestra alma pueda relacionarse armónicamente con los demás. Mi consejo es que nos miremos en el espejo de nuestra  alma y reconocer como quién somos y no como quién creemos ser. No es bueno cerrarlos a nuestras propias emociones, y no podemos huir de nuestras propias emociones y sentimientos; es bueno liberarlos y déjalos fluir, porque de esa manera se liberará nuestra alma.

Importante es para la buena convivencia y nuestra felicidad es aprender a repartir y compartir, porque sólo de esa manera tendrás menos temores y más felicidad. Cobra con gusto, paga lo justo y regala con alegría. Si vemos nuestra fortuna incrementada, es muy importante que no nos olvidemos de los que no tienen nada. Pero, nunca debemos consentir que nos manipulen chantaje en, ni que se nos peguen personas desaprensiva que a veces son parásitos vago y sanguijuelas o vampiros que tratan de chupar las energías y la sangre de su adversario. se diligente y no te dejes manipular ni chantajear por esta gentuza.

Tenemos que reforzar la fuerza interna, dándote seguridad interna para que podamos actuar sin timidez ni temor ante los demás. También nos da magnetismo y capacidad para atraer hacia nosotros lo que nos interesa. Sólo de nosotros depende abrir el cofre de las virtudes que todos llevamos dentro. Por eso mi consejo es: que aprendas a quererte un poco más y que eleve tu autoestima; busca el bien que hay en ti y déjalo brillar. Es muy importante cuidar nuestro hogar y fortalecer nuestros lazos familiares, y recibir con amor a cada nuevo ser que llegue a nuestra familia. Llama hoy mismo a tus seres queridos y refréndales los lazos de tu amor. Mirarte a ti mismo como padre como madre, y que entregues a los demás una amor sin condiciones. Recuerda: ¡Tu hogar es la Tierra y tu familia la humanidad!.

Hoy es un gran día porque hoy nuestra salud se verá fortalecida por el bálsamo que cura todos los males, todos los dolores y todas las penas. No somos más que fiel reflejo de lo que nos pasa, de lo que creemos y de lo que sentimos, por eso es muy importante que sientas cómo corre por tú alama el fluido vital y el aliento divino de Dios. Quierete más cada día, porque sólo queriéndote más podrás dar y recibir amor sin angustias, temores ni falsas expectativas. Sólo tienes que mirarte en el espejo, suspirar y darte un beso en el alma, declarándote a tu ser amor eterno. Es bueno que reconozca tus errores, pero aún es mejor que despiertes y reconozcas todos los dones y toda la divinidad que hay en tu alma, y que asuma tu responsabilidad espiritual. Apunta siempre a lo más alto y asciende sin miedo por la escalera de la vida, que la recompensa te está esperando. No hay nada que no puedas hacer en esta vida, porque los límites de tu realidad los pones tu. Sé ambiciosa y asciende. Sin embargo, no te hagas falsas expectativas ni exijas de los demás más de lo que te puedan darte.

Margarita esta dentro de la bañera tomando un baño de sales aromáticas, y Curra, limpia y ordena la habitación mientras Margarita habla con ella y le da algunos consejos prácticos, de la casa y de la vida espiritual.

Curra: Señora doña Margarita. ¿No sé si voy a saber hacer la comida?, yo no se aún cocinar, y usted lo sabe, ¿verdad que lo sabe?.

Margarita: ¡Currita!, no te preocupes más, hoy cocino unas lentejas y una tortilla de patatas y voy a la huerta por una buena lechuga, a los niños les encanta, y hay plátanos y naranjas así, que no hay ningún problema. Respecto a las faenas de la casa;¡az lo que hace suegra!, una simple pasadita y lo recoges lo mejor que puedas, cuando vuelva Frida y Violeta, ya habrá tiempo de limpiar en más profundidad.

Curra: Gracias señora. Es usted muy comprensible, gracias. Creó que el señor se encuentra ya en la salita, ¿usted recojera a los niños a la salida de la escuela?, me dice usted si tengo que salir a buscarlos, se lo digo porque estoy apurada de tiempo.

Margarita: Currita; si las circunstancias te irritan o te violentan, respira hondo, cuenta hasta diez  e intenta mirar su aspecto bueno y positivo. No permitas que la negatividad se instale en tu ser. ¡Niña!, sonríe siempre a la vida, elevara tu carisma para conquistar a los demás. Transforma tu realidad en cosas positivas y agradables, no dejes que la negatividad oscurezcan tu vida. Escucha atenta, mira lo que dijo; Albert Einstein: La realidad no es otra cosa que la capacidad que tienen de engañarse nuestros sentidos.

Curra: Señora, el otro día Ana la coquinera me dijo que usted es una fulana; me dijo que usted ha tenido tres o cuatro maridos, se harto de darle a la sin hueso, la puso a usted a parir, ¡madre!, que lengua más mala. Tiene muy mala opinión de usted: Dice, que es usted una buscona, y que su yerno Carlos está harto de trabajar para usted, así es, eso lo estaba comentado a la puerta del mercado de abasto.

Margarita: Las opiniones son como los clavos: mientras más se golpea contra ellas, más penetran. ¡Curra!, cada quien ve la vida desde su particular punto de vista, no entres en conflicto con los demás. todo está en la mente, porque ella es un filtro por donde pasa todo lo que percibimos.

Curra: Señora Margarita. La fuerza de su alma es un  tesoro, usted es buena, y comparte con los demás, y su obra es grande especialmente con los enfermos y los necesitados. Y su labor en la enseñanza no tiene precio. Yo, le dije a la coquinera, que eso no era cierto. Creo, que lo que le tiene es pura envidia.

Margarita: Curra, no pierdas el tiempo, dudando, ni prestando atención a la gente envidiosa y necia, mira, que la vida es corta, no pierdas el tiempo criticando, ni dejes que las oportunidades pasen de largo. Acepta las cosas buenas de la vida, y las cosas buenas vendrán a ti. No le de más vueltas a este asunto, de todas maneras gracias me ha ayudado a tomar una decisión en la que estaba dudando. Pero no te acostumbre a decir a los demás lo que dicen los otros, que sepas, Currita, que casi siempre “matan al mensajero”, no es cosa buena ser acuceta, ni trae y lleva, no te conviertas en una “chivata”. ¡A cada cerdo le llega su San Martin!.

Curra: Desde luego señora: ¡El que nace lechón muere cochino!. Así como nacemos, hemos de morir, y ahora desde que murió Ricardo, señora, siento miedo al entrar en la habitación, me da unos escalofríos.

Margarita: No tengas miedo mi niña, Ricardo era bueno, y tenía un espíritu limpio y puro, no debes temer nada, a veces los difuntos se quedan a ayudar a los vivos. Nada que temer, ¡preciosa!, ahora voy a ver al señor, que le voy a comunicar mis decisiones.

Esta mañana Margarita esta especialmente bella, sus ojos irradian una fina y radiante luz, su pelo cortado a lo Garzon le daba cierto aire de juventud, un vestido de color amarillo canario, con una guirnalda de flores pálidas bordada en los bajos del vestido, temblaba de emoción, no sabía como entrarle a su marido para que aceptara sus decisiones. Margarita bajo al salón y sentado junto al ventanal estaba su marido fumando en su vieja pipa india. Los primeros días se dedicó Margarita a pensar en los cambios que iba a hacer en sus empresas y en su vida. David estaba, pues, muy feliz y sin preocupación alguna. Su comida con los niños y su esposa, un paseo en la tarde por la playa, la educación de los niños y los juegos, su consulta en fin que la vida era sencilla y agradable, los días pasaban en paz y gran felicidad.

David: ¡Buenos día mi cielo!. ¿Que tal el baño? Querida estoy leyendo un nuevo libro, es muy interesante, y habla de las mejores ciudades españolas, es muy interesante mi amor, hoy, voy a cabalgar con los niños, espero que esta tarde nos acompañe, lo doy por hecho querida Margarita, hace tiempo que no salimos todos juntos, me gustaría mucho que hoy nos acompañaran.

Margarita: Me voy a tomar una tila, para tranquilizar mi alma, y a mi cuerpo, acabo de recibir unas noticias que me han alterado un poco. Pero no pienso permitir que desdibuje mi sonrisa, ni me voy a someter a los caprichos de la critica de la gente.

David: ¡Bah! querida no le des importancia a lo que digan o dejen de decir los demás, a veces la critica nos ayuda a corregir nuestras imperfecciones, ¿vienes o no vienes?.

Margarita: ¡Pues sí!, voy a salir a cabalgar, pero, hoy quiero alejarme a las salinas y si el tiempo nos lo permite llegar a los pinares de Monte Algaida.

David: Piensa siempre en positivo, mira sin miedo adelante, que las piedras del camino no son pruebas del destino, sino escalones de experiencia para que seas más grande. Querida, mi cielo: Si puedes reparar un error, repáralo con amor, pero si es imposible hacerlo puedes hacerlo puedes compensarlo siendo a partir de hoy una persona aún mejor. Esos malos pensamientos, que te hacen creer la persona más culpable de este mundo, se han engendrado a partir de una opinión ajena, no le des más vueltas y borra de tu mente y de tu ser esas palabras que no te gustaron oír, No permita que una sombra te impida ver la luz, ni que un tropiezo te impida ser tú. Sabes lo que me haría hoy  más feliz cielo mío.

Margarita: Dime, ¿que te falta para ser feliz a ti mi amor?. Mi cielo, incluso el lado más oscuro, feo y negro de las cosas, con una chispa de luz de tus ojos se transforma en fina  melodía y en bella mariposa, me das la mágica esperanza y tus besos ha borrado toda la amargura que me ha provocado esa chiquilla con sus cuentos de las vecinas y su inquina envidiosa, que logran que todas las cosas se vuelva oscura y hasta perezosa.

David: Tienes que perdonar toda ofensa, toda debilidad, y todo dolor que te cauce las indiferencias que hayan podido causar los demás o la existencia. Mi cielo, cada puerta que se cierra, se cierra en ambos sentidos, y lo que no dejes entrar será lo que no dejes salir. Deja volar tu intuición y mira el mundo en positivo, porque, lo creas o no, tú construye tu destino y que afecta al de nuestros hijos, y a mi mismo, si, mi cielo.

Margarita: Cierto mi amor, voy a alegrar el día, mira este articulo es muy interesante, y dice: Ya lo manifestó Federico Garcia Lorca: << Góngora busca en el aire solo de Córdoba las voces de Séneca y Lucano. Y modelando versos castellanos a la luz fría de la lámpara de Roma lleva a su mayor altura un tipo de arte únicamente español. El barroco>>. Me encanta esta revista.

David: Muestra la admiración incondicional hacia el autor de soledades por tu parte y por parte de nuevas Generaciones Literarias, como los jóvenes escritores del 27 o de sus epigonos cordobeses de “Cantico”, lograron liberar de poeta denostado y oscuro, y reconciliar lo con la modernidad.

Margarita: A buen seguro, esta extraordinaria antología -cuenta con la rigurosa supervisión de la profesora Angelina Acosta y, que el Centro Andaluz de las Letras ha elegido celebrar el Día Universal del Libro- contribuirá también de manera excepcional a descubrir magnificencia de la obra de Luis de Góngora, reflejo de su incomparable capacidad como creador del lenguaje y de su permanente culto a la belleza objetiva.

David: Por suerte, el discurso gongorino sigue vigente en todas los lenguajes usados por las vanguardias en los que gracias al “rayo metamorfósico de don Luis” -que escribiera lezana Lina- pervive el barroco poético español. Margarita mi amor, está mañana estabas preciosa con esa bata blanca de seda, tan voluminosa, que parece que te salen alas,¡mi vida!, pareces, una niña peregrina en forma de: ¡ Cisne andaluz!. Pero, ahora mismo con este precioso traje amarillo canario, pareces, ¡un sol de mayo! estás ¡linda! muy linda mi morena. ¡Te amo, vida mía!.

<<Margarita se ruboriza y le tira un beso cálido con la mano, se dan ambos enamorados un guiño apasionado, un sí al amor y a la vida.>>

Margarita: A menudo el esfuerzo y el trabajo se convierte en poesía pura. ¡Mi vida!, David, estos días atrás he buscado el equilibrio, bien digo en justicia que es así, en todos los actos de mi vida, porque con sólo intentarlo lograba el equilibrio interno. Bien ciertas son estas palabras escritas en el Talmud: ¡Basta con un hombre justo para que el mundo merezca haber sido creado!

David: Las buenas acciones refrescan la sangre y proporcionan sueños felices. He encontrado la liberación, olvidarse de mi mismo y dedicando mi tiempo a mis semejantes, sin esperar recompensa. ¡Cariño! Bertrand Russell dijo: Si el hombre se hubiera ceñido a sus limitaciones, jamás había salido de la cueva.

Margarita: Ya, no hay acción sin reacción, ni trabajo sin recompensa, si lo dice también. ¡Jesús de Nazaret! ¡En verdad os digo, que vale más dar que recibir!. Si haces todo lo que hacen los demás, por mucho que las admire o por mucho que te impresionen, corres el riesgo de dejar de ser tú y como tú no hay nadie igual.

David: ¡Querida esposa! Cierto, cada ser es único y original: Especial e irrepetible, y nadie puede ocupar nuestro lugar. Escucha lo que dice: Eric Fromm: El auto conocimiento comienza por la autoaceptación. Acéptate y te conocerás mejor. ¡Mi amor!, hoy tienes una acusada sensibilidad corporal, está tú belleza desbordada, la cara, lo muestra con esa placentera sonrisa. Hoy te has dado permiso para disfrutar de tu ser en todos los planos. ¡ Cariño!, date permiso para ser feliz a través de tu cuerpo.

(David extrae un pañuelo azul turquesa, se lo deja caer suavemente sobre los hombros, y dice.)

David: Ahora pareces un cisne de los cielos. Hoy te sugiero, ¡mi amor!, que enciendas unas velas de color azul marino, para que potencie nuestra unión y nuestras alianzas, para que nuestros sentimientos , ya sea en los negocios, o en nuestra vida rindan buenos frutos, tanto en la familia como en el dinero.

Margarita: ¡No me hables de alianzas!, y mucho menos de dinero; háblame de te quieros, de salud y también de alma y vocación de servicio de dedicación a los demás. pídele, además que aumente tus expectativas y oportunidades, que brille de una vez por todas el talento que llevas dentro. Pero no le pidas que te dé poco o justo, porque entonces no te dará nada.

David: ¡Esposa querida!, pido capacidad de sacrificio, pido unión entre cuerpo, alma y mente.

Margarita: Pero no le pidas a Dios, nada de todo aquello que puedes hacer por ti mismo. pídele que te impulse y que te abra las puertas, pero, no le pidas que te ponga bueno, que te dé paciencia o que evite que te canses  pronto de las cosas, porque esa es tu responsabilidad. Pide fuerza en los deportes y jovialidades en los placeres de la vida. Paciencia, para que potencies tus estudios, tus viajes, tus conquistas, tus empresas, tus luchas y la convicción de tus creencias. Pidele capacidad de concentración, valor y fuerza interior; pero no le pidas que impida los ciclos y revoluciones de la vida. ¡Mi amor!. Pídele, que potencie tus pasiones, tus fantasías, y tus ilusiones, toda tu creatividad y tus ganas de disfrutar intensamente la vida; pero también pide le que te dé fuerza para afrontar los cambios que aparecen en la vida. Bambino mío, mi amores junto a tí me siento ¡volar!, me siento tan ligera,  con tanto gozo y alegría, que cada día me lleno de más y más fuerza, me siento renacer. ¡Te quiero, y te adoro! ¡Te amo!…..

David: Me dejas sin palabras, ya sabes que me da miedo hablar de nuestra felicidad, no vaya a hacer que se rompa el velo de nuestra mágica relación, es tanto el gozo que recibo en esta casa, en el aire se respira amor, paz, y una alegría que es verdad que como tú a día que siento que vuelo, por lo ligero y lo gozoso que son mÍs día junto a ti.

Margarita: Adulador, lleva razón Frida, me quieres por los aromas de mi cocina. Que te seduce y te domina, amada, dame un abrazo, ven a mí David. ¡Te quiero, mi vida!, esto nuestro es como un regalo inesperado.

David. Margarita, ¡mi amor!, te he traído de Brasil una vela verde con forma de espiga, que lleva labrada una palma con esmeraldas, me han dicho que esta vela se enciende para que las personas aprendan a ser útil, ejerciendo la humildad de ayudar a los demás, pero sin caer en el servilismo, el segundo plano o la indignidad. ¡Mi amor. <<Devuelve siempre bien por mal, y aprende a poner la otra mejilla, pero al hacerlo mantente firme, y con la cabeza bien alta, y en tu lugar>>.

Margarita: Gracias por el regalo mi amor. Dicen que no se puede tener todo en la vida, cuando de hecho, el simple hecho de tener vida es tenerlo absolutamente todo. Por tanto, ¡vida mía!, no te niegues nada de lo que esté a  alcance de tu mano, se libre y feliz. ¡Mira!, de ejemplo nos sirve Ricardo, no le dio ninguna oportunidad la vida, lo que importas es creas, por que esta vida sólo vale la pena ser vivida, si se tiene amor correspondido. Siento, que la luz de Dios  protege, impregna de la fuerza que se necesita para vencer los aspectos negativos de la vida, elevando, el ánimo y señalando nuevas y más altas metas. Mi amor, hoy he descubierto que mi espíritu es más fuerte de lo que yo misma creía, jamás lo hubiera soñado, ahora se que contigo puedo ir a cualquier lado sin temor que me agobie.

¡Cielo mío!. Te aconsejo que este siempre alerta y preparado para los cambios que el destino puede deparaRe cualquier día de estos. Si alguna vez me ocurre algo, como, lo de Ricardo, ¡David!, no te acostumbre ni te conformes con la mala suerte, porque tú mereces todos los dones del cielo. No permitas nunca que las fuerzas del mal o inferiores se instalen en tu ánimo, y nunca te dejes vencer por una mala racha o de un descalabro. Alégrate, porque hoy y cada nuevo día Dios da la oportunidad de renacer, y empezar la construcción de una nueva existencia, más intensa, más rica y más plena. Mi amor, pensaba hacer este viaje con Frida, y deseaba que tú nos acompañara, pensaba decirte que nos acompañara tus padres, toda tu familia. Me entusiasmaba la idea de alquilar una casa en la Toscana. Me gusto, tanto Florencia que quería estar cerca, en ese contorno unos meses, por supuesto con los niños también. Merecemos un respiro, y disfrutar alegres y distraídos de esos paisajes, de esa geografía tan bellísima de Italia. No me digas, que no aceptas. No acepto, un no por respuesta, seremos tan felices allí, volver a recordar nuestra luna de miel, pero está vez con toda la familia al completo. ¡Te amo!.

David: ¡Cualquiera se niega! ¡Mujer! ¡Pues, claro que si!. La gente me considera un hombre feliz, y no saben que es pura certeza. Margarita, a tu lado la vida es pura alegría, no si será cosa de mi corazón enamorado, porque los días fluyen como en la más hermosa poesía romántica. ¡Te quiero, con todas mis fuerzas! ¡Vida mía! y te adoro con todo el alma, la verdad es que reconozco que la locura existe; porque yo estoy loco de amor. Eres, mujer, lo mejor que me ha sucedido en mi vida. ¡Te amo, Margarita!.

Margarita: ¡Mi amor! David gracias por tus palabras llenan mi alma entera de gozo y alegría. ¡Vez! a una le gusta escuchar estas cositas. me alegro, porque yo pienso lo mismo de ti, y estoy tan orgullosa de nuestra familia que no se si llorar de alegría todos los días. A veces pienso si no sera pecado amarte tanto como te amo. ¿Marido querido!, he echado mis cuentas en estos largos meses de tu ausencia, pues quiero saber cuanto tengo y cuanto debo. soy rica si decido no pagar a mis acreedores. Si pago debo más que tengo. Pero, Carlos Romero, prefiere declararse insolvente ante la justicia, ¡que hago mi amor?. ¿Hago lo que Carlos insinúa?.

David: Eso, esposa amada; es lo que hace la mayoría de los empresarios, y banqueros. Reclama sus deudas y no paga a nadie, y si alguien levanta la voz sale a relucir los puños. ¡Esposa mía!. ¡Quien gana dinero y no lo guarda, muy pronto pasa hambre!. Margarita, ahora deseo comprarme un coche nuevo. No te preocupes querida, que traje mucho dinero, hice buenos negocios y mejores inversiones en el extranjero, no sabes cuanto de buenas, ya te contare con más detalles en otro momento. Satisfecho,  como estoy, no necesito instrucciones. Así que te aconsejo, que rompa las relaciones con “Carlos el curita”. Si, querida, que rompa la sociedad o lo que sea que tengas de compromiso con él y con su susodicha esposa la déspota  doña Anita. ¡Ya estoy harto1, de tanto hurto y malazaña, con las que nos han tratado este administrador de pacotilla y su esposa de tres al cuarto,¡vaya par de sinvergüenzas!.

No se me olvidará nada, no te preocupes, que te lo voy a arreglar todo como es debido. Descuida que lo hago. ¡Por mi vida te lo juro, alma mía!, que estoy ya bien repleto. Tu, querida, redacta una carta, y lo citas aquí en la casa. Un beso, mi amor. (David se marcha camino de la biblioteca)-

Margarita: ¡Por todos los santos! ¿qué veó?.¿quien es aquél, que viene por allí? ¿Acaso es el parásito de Carlos Romero? ¡Eh! ¡Currita, sal de prisa! ¡Corre, ya esta aquí mismo!.

Curra. ¿Que voces son éstas? ¿que ocurre señora?

Margarita: El parásito, de Carlos Romero, que llega con su mujer. Mirá, corre. Allí, al fondo del Arco de Rota. Mírale desde aquí, sube Curra, se ve que sube, van camino de la Fuente Vieja, Curra, arregla la salita pequeña, y quita todos los ceniceros, no consentire que fumen en mi casa.

Curra: Sí, si, son ellos, es él, el curita Carlos.

Margarita: Curra, avisa a mi esposo, antes de que salga a buscar a los niños a la escuela, aún ha de estar David en la biblioteca, solo hace unos momentos que fue hacia allí, acaba de salir de aquí, corre Curra. Ahora bajo, voy a subir a ver las palomas mensajeras, date prisa, que he de arreglarme un poco los cabellos y quitarme este traje, lo cambiare por otro más regio, algo más serio. Curra, disponga en la salita pequeña una tetera con té rancio y bien fuerte, y nada de pastas.

(El enfado de margarita es grande, y de su cara se ha perdido la sonrisa. Ella piensa: ¿Habre de pagar?)

Curra: Señor David, dice doña Margarita, que valla a la salita azul. ¡Oh!, perdone no sabia que andaba en el baño.

David. ¿Te extraña? Es hora de asearse, señora mía- ahora mismo bajo- voy rápido, gracias por el aviso. -(Para cuando llega el matrimonio Romero, ya los dos los espera sentado en la salita tomando un té fuerte, para despejar la mente.)

Carlos Romero: Buenos días. ¿Usted es nueva en la casa?, ¿como se llama usted señora?, ¿dónde anda Frida, y la señora Margarita?, su  marido no está en casa ¿no?. Ha Frida, se le murió el marido, ¿no?. Lo sentí, mucho, pero, no pudimos acercarnos, por los asunto nuestros, una época borrascosa, en fin, avise a la señora.

Curra: No, si, ya les espera hace un rato en la salita azul. Siganme, señores, por favor les acompaño a la salita.

Carlos. ¡Buenos días! ( besa la mano de Margarita, haciendo gerusflexión, ella, le rechaza, y con la mano los invita a sentarse, Anita se acerca y los quiere besar en la mejilla y ambos se levantan de sus asientos).

Carlos: Querida amiga. Te buscaba, para cerrar un negocio, y acuérdate.

Margarita: ¡Tú dirás!. Despachemos pronto el asunto que te trae, más, mira por donde citando a Roma, por la puerta asoma. ¡Salud tengan los dos esposos!.

Carlos: Margarita, hay que pagar a los acreedores y proveedores.

Margarita: Eso es lo que yo llamo un buen consejo. Carlos, yo te daré el dinero y tú y yo rompemos la sociedad. Se acabó, ya no me hurtan más, ni tú, ni tú preciosa esposa. No te demore, si quieres hay tienes la puerta, y ya no te quiero ver más en esta casa, y, suelta las llaves de las oficinas de Sevilla. Sin vergüenza, que si me desvió un poco, me lleváis a la ruina. Ahora, marcharos de aquí, ya tendrás noticias mías. Dentro de unos días, si Dios lo quiere vendrá mi hijo Antonio di Piero que es abogado, y él se hará cargo de todo el papeleo, y de ahora en adelante de la administración de mis bienes. Así que ya hará cuenta contigo “amigo mio”. Acompañame. Los dos decid las mismas tonterías. Ahora veo con claridad, que eres digno esclavo de tu lujosa y lujuriosa esposa. ¡Ya lo creo! Si todo cuanto me habeís dicho de los demás es para meteros en una jaula, en una cárcel de por vida, “calumnias y más calumnias”, ¡sin vergüenzas!.

Carlos: ¡Oh!

Anita: ¡No!

Margarita: ¿Te extraña? ¡Que poco te parece a tu gente, eres más falso que una alimaña!. Ahora fuera de aquí, y para siempre.

Carlos; Hay un contrato por medio.

Margarita: ¿Qué me importa a mí el contrato? Te daré lo que te tenga que dar. ¡Por Dios! ¿Habeís visto qué joya ha encontrado Carlos en está embaucadora, embustera y graciosa ratera?. Temo que antes de salir de la salita, haya desaparecido hasta la tetera de plata. No me fío ni un pelo. Gracias a Dios que me arme  de valor, yo, ya no tengo nada que ver con Carlos Romero. Curra, por si acaso vigila la puerta, vigila los bolsillos esposo mío. Aunque hoy en día las cosas vayan por otro lado, ya lo sé. Lo pillos han cambiado de estilo y su manera de actuar. ¿O es que piensan ustedes que los banqueros de hoy son tan tontos como Carlos Romero, que se deja embaucar por esta pilla de medio cuarto, tal cual? ¡No! ¿Verdad que no? No les voy a mentar ninguno.

Cuántas veces hemos lamentado no poder conocer nuestro pasado por la pérdida o destrucción del Patrimonio documental. Sin embargo, me siento afortunada de poder compartir mil anécdotas guardadas en la memoria………

 

 

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