Muchas vidas y muchos sueños

Párrafo 125º

Bajo la infinita diversidad de la vida, de todo cuanto existe, subyace la unidad de un espíritu, de una energía que todo lo inunda, penetra y envuelve. Además, no hay distancia ni separación entre esa energía universal y nuestra naturaleza esencial que es pura potencialidad. El ADN es una  evidencia de ese principio o Ley de la unidad, ya que el mismo ADN existe en toda las células, aunque se materialice de diferentes formas que confieren la singularidad de cada célula en concreto.

Todo lo que existe es producto de esa mente (inteligencia, energía) universal que todo lo llena y activa, desde el átomo al cosmos. Todos somos esa potencialidad pura, y el conocimiento consciente de esa esencia nuestra y como parte que somos de esa unidad y energía sin límites está latente en nosotros la capacidad de realizar cualquier sueño, porque somos la posibilidad eterna.

Si todos formamos parte de esa unidad, de esa energía omnipresente que todo lo inunda, de esa potencialidad pura, en la medida en que seamos consciente y conozcamos nuestra propia naturaleza esencial, de forma más dinámica, vigorosa y activa se manifestará esa potencialidad en el yo de cada individuo humano. Pero el yo verdadero, la esencia, lo que alienta la propia existencia, el verdadero punto de referencia interno es la dimensión espiritual de cada persona, no las cosas ni los objetos de nuestra experiencia.

Cada vez que tomamos como referencia lo externo, las cosas, las personas, sus juicios, sus aprobaciones o sus condenas o críticas, nos sentimos dominados por las necesidades imperiosas sobre las que acabamos de reflexionar. Nuestros pensamientos, sentimientos y acciones esperan (necesitan) una reacción y percibiremos que nos domina el miedo a esa reacción. ¿Por qué sucede esto? Porque todas esas necesidades imperiosas que acabamos de analizar demanda de poder externo y se basan en el miedo, en la necesidad de controlarlo todo, de obtener beneplácito de nuestros semejantes y lo que piensen o digan los demás condiciona y malogra nuestra existencia.

Nuestro ego, nuestra máscara social, no es nadie sin la necesidad desmedida de poder externo, que tampoco le confiere entidad y seguridad; porque sigue condicionado por necesidades imperiosa, por el miedo o lo que puedan pensar o decir los demás. El yo auténtico, por el contrario, basa su fuerza, su consistencia y su poder en el conocimiento de sí mismo como parte integrante de la potencialidad pura, de su propia esencia, de su yo espiritual, libre de condicionantes, de ataduras y de servilismo. Es el yo verdadero que siente en su interior el hombre sabio, invulnerable e inmune a las críticas, fuerte y seguro en su humildad y sencillez, que no se siente ni superior ni inferior a nadie, pero se percibe nada menos que él mismo como parte integrante de esa unidad y energía sin límites.

En medio de tanto ruido, tanta tensión, prisas, nerviosismo y vida estresante, el aprendiz de sabio se reserva un rato cada día para sentir y vivir el silencio, fuera y dentro de sí, ocupándose únicamente en ser, en sentirse en paz y en armonía consigo mismo, libre de ataduras, de condicionamiento y necesidades imperiosas. En este estado de equilibrio y de sosiego se siente inundado de esa energía universal, donde todo es sinergia, inmensidad, posibilidades sin límites, vida….y se siente inundado de esa energía universal, donde todo es sinergia, inmensidad, posibilidades sin límites…. y de sí mismo:<<Yo formo parte de ese todo, de esa unidad y participo de su esencia y de todas sus posibilidades>>.

Buena parte de nosotros pasa su vida criticando, clasificando, evaluando y juzgando a las personas, las situaciones y las cosas como buenas o malas, correctas o incorrectas, valiosas o inútiles. Esta actividad genera gran desasosiego, inseguridad, turbulencia y ruido en nuestro interior e impide o dificulta que circule libremente la energía entre el campo de la potencialidad pura y nuestro auténtico yo.

El principio de la unidad y de la potencialidad pura sólo se cumple si se dan las circunstancias de paz, quietud, silencio interior y renuncia a la crítica, los juicios de valor y condena. ¿Por qué motivos? Porque por mucho que pudiéramos afinar y por abundante y completa que sea la información recibida, no estaríamos en disposición de juzgar y de condenar nada, ya que sólo dispondríamos de una pequeña parte de lo que consideramos la verdad.

Todos somos universos en miniatura, distintos e irrepetibles, con nuestra propia personalidad e individualidad, y formamos parte del universo con mayúscula, del Todo que se rige por el principio del intercambio dinámico, del dar y del recibir. Como bien dijo Heráclito, todo cambia, nada es estático y nosotros compartimos ese intercambio dinámico con el universo. Nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestra energía se mantienen en constante interacción con el cuerpo, la mente y la energía del cosmos. Los millones de células de nuestro cuerpo permanecen sanas, en equilibrio y estabilidad gracias a la Ley del dar y recibir.

Quiero tratar de concretar una escena de la vida cotidiana actual, o cercana, contemporánea, a veces serán ciertas otras inventadas así es la Literatura y la vida humana. Cosas que ocurren en la vida de los humanos. El cortejo y la seducción entre hombre y mujer es tan viejo como el mundo. Y la competencia entre mujeres, o entre hombres es algo básico y hasta natural, en este viejo juego del amor,  del enamoramiento y de los sentimientos. Este es un pequeño relato de unas personas que voy a tratar de retratar con  fidelidad y responsabilidad, sin dañar a nadie, no es la intención, si algún personaje se parece sera por casualidad, somos muchos en el mundo. Puede que algún nombre no guste, esto es una locura elegir nombres sin que nadie se sienta aludido, pues las historias se repiten en multitud de personas, lo aseguro, las vidas suelen tener los mismos componentes, no somos tan diferentes.

Esta escena, se vive en una sala de reuniones. La habitación es rectangular y amplia, tiene tres balcones a una calle muy transitada, unas sencillas cortinas de color verde claro, recogida a los lados,cubre los cristales, unos visillos de color blanco viejo y ajado, dando cierta lugubridad al lugar. Alrededor de una mesa amplia ovalada, hay al menos 18 sillones, un par de estanterías pegadas a la pared y, una pequeña mesa supletoria con un viejo ordenador y una impresora. Los personajes son 7 mujeres y un hombre. Están en plena campaña política: Nacional, y Regional.Preparando unos  sobres con papeletas electorales, se encuentra un grupo de personas en la Casa del Pueblo. El hombre es candidato electo provincial, un buen hombre, pero es un seductor. En ese momento está soltero, siendo separado, y vuelto a unirse al menos a un par de nupcias o nuevas parejas, en ese momento, lleva solo un largo tiempo, y está pensando en tomar nueva pareja y formalizar una nueva relación, y esa es su intención. Esta loco de amor por Isabel la única de las mujeres que en ese momento está aún casada. Estos dos se conocieron, cuando ella sólo tenía 18 años, y el es 4 años mayor, pero, ya estaba recién casado cuando los presentan, un amigo común, en la casa sede política.

Las mujeres son de todos los estados: Isabel, es una mujer madura,casada muy soñadora, y en esos momentos tiene el corazón roto, por las infidelidades de su marido está a punto de romper su vida matrimonial. Tres de ellas son más jóvenes y solteras sin compromiso en busca de pareja: Lola , Loli, Lolita. Pitita, es una mujer divorciada, es libre e igual le encantaría formalizar una relación con un hombre. Pipita, es profesora, una mujer del norte de España, con un carácter seco, buena persona y muy amiga de sus amigo, pero la peor de las enemigas. Pituca, es viuda alegre con muchas ganas de ligar, con un historial muy movido en todos los sentidos y en todas sus formas, es funcionaria estatal, con un buen cargó y muy influyente en la ciudad. ¡Y! Lili, es la madre de Lolita, y anda a la caza de el hombre, para casarlo con su hija.

¡Y! el hombre. Un hombre, agraciado, con una carita de bueno, unos ojos seductores y una boca muy encantadora, “fascina y enamora”, gracioso simpático, trabajador, buena gente, “pero muy mujeriego y viajero” y con bastante dinero, casas y hacienda, un hombre sabio e inteligente, “pero” un poco desconfiado por los palos que las mujeres les han dado, viene escaldado de relaciones anteriores, según dice él mismo ” las tías nada más que quieren dinero”……….Fijar la atención en sus grandiosos planes y obsesionarse con su puesta en práctica le hace ser inconsciente o mostrar despreocupación por los sentimientos de aquellos que le rodean. Se olvida de todos los detalles y pierde el contacto con el aspecto corriente y práctico de la vida. Al nadar en sus fantasías idealistas, su visión se nubla y su factor de irrealidad se eleva hasta el techo. Puesto que los demás no pueden comunicarse con él, opone una rígida resistencia a sus propuestas o bien le ignoran lo mejor que puede. a pesar de sus deseos de ser diferente, siente el peso aplastante de la desaprobación por parte de los padres, así como social y comercial.

Insiste pacientemente en hacer siempre las cosas a su propio modo, al no despertar una oposición indebida, al tomarse tiempo para explicar sus motivaciones y acciones y al negarse suave pero firmemente a descartar su verdadera individualidad, tiene mejores posibilidades de lograr el éxito y de confundir a sus críticos. Por norma presenta lo que es insólito bajo una luz razonable e incluso demuestra cómo sus puntos de vista más poco convencionales pueden llegar a ser útiles para los esfuerzos que realiza el grupo, le ayudará a ser aceptado por el mismo a largo plazo. Como un padre rígido, no se siente feliz con el optimismo especialmente fuerte, y está decididamente incómodo entre sus rivales más críticos. Y, sin embargo, puede alcanzar su equilibrio en este grupo y con esta gente. Es un hombre muy responsable y a veces algo autoritario, tiende a ser libre, expansivo optimista y afortunado, y, algunas veces; “es restrictivo, sombrío, pesimista y, a menudo trae consigo el infortunio, experimenta en su vida un efecto de tira y afloja, en definitiva un poco bipolar, o variable, se esforzará por liberarse y es incapaz de hacerlo. Es un veleta, sobre todo en asuntos de faldas, en las relaciones amorosas es un granujilla, egoísta.

Al separse de su esposa, se sintió muy culpable, le doy dejar a su primera mujer, él la amaba con locura (una buena mujer en todos los aspectos), pero, tuvo que escoger, abandonar, y dejar  atrás toda  su vida de matrimonio, su hogar sus hijos, un precio muy alto a pagar para recobrar su independencia. Al emprender su propio camino hubo muchos días de soledad, se sintió muy solo, y la culpa, le tenía preso al pensar que había abandonado a los que más quería por una tontería. Tuvo conflicto con los más cercanos y tuvo muchos problemas. Los impulsos hacia la expresión y la libertad personal, le causo muchas frustraciones y mucho sufrimiento, al pensar que había abandonado a los que más le quería, con el tiempo se dio cuenta que era utilizado por las mujeres para escalar posición en la política. Se sintió rechazado y eso le dolió mucho. Naturalmente que estaba tratando de encontrar un buen  equilibrio entre el cumplimiento de sus responsabilidades, satisfaciendo de ese modo las exigencias de su vida pública, y el seguir sus propios intereses personales, respondiendo así a los dictados de su conciencia. Aunque difícil, este hombre lucha por producir resultados positivos con su trabajo y su perseverancia, Tuvo que soportar muchos tiras y afloja en la mayor parte de su vida. La historia esta llena de figuras  revolucionarias que, una vez que derribaron al gobierno anterior, se convirtieron en gobernantes autocráticos, conservadores y represivos. Eso describe más o menos a este pequeño gran hombre.

La revolución es llevada demasiado lejos y, en lugar de tensar el globo, acaba por hacerlo estallar y, a menudo, eso sucede delante de uno mismo. Al tratar  de recomponer de nuevo las cosas, el resultado suele ser una estructura inflexible que no se puede quebrar tan fácilmente, pero tampoco puede cambiar. Aprende a reírse con  la gente y no de ella es cosa muy importante aquí. La irreverencia por si mismo, conduce con demasiada frecuencia a la falta de respeto hacia los demás, hacia si mismo. El humor servirá para aligerar considerablemente la situación, siempre y cuando se mantenga dentro de ciertos límites y no de genere nunca en un pesado y mordaz sarcasmo o en ridículo. Y hoy, voy a intentar una pequeña muestra, de un día cualquiera de este grupo, ante todo por esa época “amigos”.

La sombra de lo cotidiano tiende a arrojar un manto sobre sus poderes magnéticos. La vida a don Julian, en esos momentos,le parece gris y apagada. Nadie esta realmente interesado en él y sus apasionamientos son en todo momento bajos. No obstante, podría aceptar esa situación como un desafío que le salio al paso aquella tarde de verano.- Para cuando llega don Julian a la sede local son alrededor de las nueve de la tarde noche de un día 17 de julio. Ciertamente hace un calor sofocante, viene trajeado, con una corbata que le aprieta el cuello, un traje, gris claro, corbata a rayas, trae en su mano un maletín de cuero, y, tiene aires de banquero engominado, guapo y elegante. Al llegar, saluda efusivamente besando cariñosamente a las siete u ocho mujeres que en ese instante están entrado y saliendo a la sala, otras están sentadas abriendo sobres y metiendo papeletas electorales, muy entusiasmadas.

Julian: Hola, Isabel. ¿Que tal estas?, veo que muy bien, pensé, que no te encontrarla aquí, me dijeron que andabas preparando una barbacoa en tu casa. ¡Ya decia yo! Se ha olvidado de invitarme a mi, con lo solito y triste que estoy.(Se acerca por detrás de Isabel, y la huele, olisqueando como un conejillo, se acerca a su cuello y le ruge como un león) Gra, gra, gra….. Isabel, lo echa con la mano y le ordena que se siente).

Isabel: Hola, malage, con todo lo que hay que hacer te pones ha hacer el idiota, anda y ponte a trabajar sin demora so feo.

Julian: Nadie me quiere, nadie. Todas las mujeres me utilizan, para sacarme los dineros, y luego a dios muy buenas.

Isabel: Tu te lo has buscado. Por sinvergüenza, si hubieras atendido a tu mujer, ahora no estarías solo, ni lamentandote, de que estas solo, y tanto relatar que estas harto de comer en el bar, tapas de ensaladilla fría.

Julian: la vida, es fría y apagada. Ya se que soy feo, un desgraciado, nadie me quiere.

Isabel:¿Por qué no vas a hacer atractivo como cualquiera? Todos tenemos su aquél.

Julian: Grara, ra, ra, gra, ra…( se acerca a Isabel que ahora está de pie, él la sigue por la sala, y la toma de la mano y trata de besar la mano de ella, y dice:) Isabel, estás muy guapa, ¡te quiero! grara, ra,rar grara,¡guapa!

Isabel: ¡Quillo!, te quieres dejar de ser pamplinas, que pareces una moto, cállate ya, ¡caramba!, los hay idiota, pero como tú ¡no!.

Don Julian: Mujer, no ves que te hago el león. ¡Estoy que rujo!.

Isabel: ¡Un león!. ¡Un león, dice!, tú no eres ni un gato de escayola, sera idiota. ¡anda y ponte a ensobrar, que ya estoy jarta de tanta papeleta, y no sé ni quien va en las listas.

Don Julian: Mira, aquí, este es mi nombre voy de los primeros. (ahora esta sentado junto a Isabel, le insiste con la papeleta, quiere que ella lea su nombre, Isabel, se la recoge y lee en voz alta).

Isabel: Espera, que la lea detenidamente, a ver si es cierto que tú vas de los primeros en la lista, porque no me creó na de ti, so feo.(después de unos instante de silencio se expresa así:) ¡Madre mía! ¡Dios mío de mi alma! ¿Tu te llamas, Julian Juan, Juez Romero? ¡No puede ser! ¿dime que no es cierto? que no puede ser. ¡Me dá algo!, ¡hay!, que dolor de barriga,¡huí! que mala estoy, ¡me muero!. ¿Tus letras son: J, J,J,R? no puede ser, que no, que no puede ser. ( Isabel, se va en dirección al servicio, va con la cara blanca como el papel, toda descompuesta, cuando regresa al cuarto de hora, se encuentra a don Julian, andando en su bolso). ¿Pero, se puede saber que hace tocando mis cosas, y registrando mi bolso?.

Don Julia: Cuando uno se va a casar, con una mujer, le gusta ver el bolso por si está ordenado, así se ve que clase de mujer es, y si es ordenada y femenina.

Isabel: ¡Que dices! ¡Tú estás loco, o tienes diarrea en la cabeza! Yo no te pienso aguantar, con lo jarta que yo estoy, ¡si me divorcio!, no, ¡me vuelvo a casar, nunca más, y menos contigo, ni hablar, dejate de bromas.

(Acaba de entrar a la sala Lola, loli, lolita, Pitita, Pituca y Lili y Julia. Antonia, y muchas otras personas andan por la casa, hay sobre 40 personas en aquellos momentos en la casa, en la parte baja de la casa, en la zona del bar, Julia está preparando unas tapas y una barbacoa, hay sardinas, costillas de cerdo y filetes,etc…).

Julia: Hola querido Julian. ¿Como estás?, espero que muy bien, te veo, muy flaco, a ti lo que te hace falta ya es una mujer, que te prepare buenos platos de comida, y te de vida, te lo digo con el corazón en la mano. (Llama a su hija con la mano alzando un poco la voz, la chica, tiene unos 28 años, una mujer muy guapa y esbelta, toda una belleza pero un poco sosa, y al parecer por aquella época no tenía suerte con los hombres). Lilí, ven, ¿no as visto a don Julian?, ¿no le has saludado?. Julian, mi niña es muy buena, muy ordenada, buena mujer, y cocina muy bien, y lo guapa que es,¿ que me dices de ella? ¿que te parece, para mujer?. ¡Mi niña es una joya!.

Don Julian: Llevala a televisión española, al programa de Elena Santoja, y a al Museo del Prado, que allí están las joyas pictóricas de España, desde luego, la niña es toda una pintura de estás de Soroya, una verdadera joya, la niña.

Lilí: ¡Hola! Julian, mira, mira que tatuaje tengo aquí, mira aquí, si en el culito. (bajándose el pantalón, le enseña un tatuaje de una mariposa con las alas abiertas color naranja y negra, que le coge medio cachete del trasero).

En esos momentos, la sala parece un gallinero: Pitita, esta descalza bailando sobre la mesa, se desmelena toda, con sus insinuantes contoneos, baila una especie de zambra a lo Lola Montez. Pituca, se acerca a don Julian, y le habla al oído.<<¡Como te descuide Julia te casa con la niña!>> Sin remedio. Anda que no tiene ganas de echarte el lazo. Lola, Loli y Lolita se sientan de frente a Isabel, y les observa todos los movimientos. La sala, está toda alborotada, hablan a gritos, cuentan chistes y entre risa y risa siguen emsobrando las papeletas en los sobres. Julian, se saca una fotografía del bolsillo y se pasea alrededor de la mesa, hablando en voz alta, va diciendo como un relato de su mujer ideal, lo que el en esos momentos quiere para él. Desde luego, que no hay foto, es una estampa de San Judas Tadeos del cual es muy devoto, Julian va diciendo:

Julian: Mi novia es morena, es de mediana edad, metida en carnes, ¡guapa y elegante!, buena madre y muy buena cocinera. Una mujer muy inteligente, que me tiene loco de amor. (En ese instante se clava de rodillas delante de Isabel y le besa la mano, i le dice:) ¡te quiero vida mía! ¡casate conmigo!.

Isabel: ¡Quillo! ¡tú no estas bien de la azotea!, y dice Juanito el médico; que tú tienes la cabeza muy bien amueblada, será con los muebles de la porroca. ¡Vaya noche, que me esta dando, el tipo este, no esta bien de la cabeza.

Lolita: Isabel, que se te quite de la cabeza, ese, a ti, ¡no te quiere, no esta enamorado de ti, este esta enamorado de los platos de garbanzo que tú le das!. ¡Olvidate de casarte con él, yo soy más joven, más guapa, más preparada, más educada y refinada, de querer casarse, se casaría conmigo antes que contigo.

Pituca: Isabel, no te creas nada de este, que tiene unas cuantas novias en la capital y sale con una morena, con una rubia y ya te contaré su historial, no te fíes, mujer, este lo que quieres es llevarte al huerto y luego te dejará más tirada que una perilla, ¡yo!, no me fío de este Julian ni un pelo.

(Entra Julian a la sala, y trae un plato con unos trozos pequeños de carne,¡pinchitos! previamente lo ha cortado encima de la barra del bar y trae dos trozos de pan y un tenedor y dos botellines de cerveza. Julian se sienta, junto a Isabel, le toma la cara, y delante de todas las presente le da un beso en la cara, le coge la cara por la barbilla, y le insinúa que abra la boca, pacientemente le va dando trocitos de carne, Isabel sin darse cuenta, come y trabaja, y de vez en cuando da un sorbito a la cerveza, y Julian prosigue con su ritual como el que da de comer a un pajarito.)

Lolita: ¡Tendrán cara! le esta dando de comer de su mano,¡estos dos están enamorados.

Pituca: Esto es una calentura de verano.

Lili, Lola, Lolita y Pituca, le dicen a don Julian: ¡Te esperamos en la Plaza del Cabildo en Casa de Toni, no tardes Julian, que te esperamos impaciente!.

Julian: Si, luego ir e, hasta mañana y buenas noches. De estás cosas hay mil anécdotas…………No quiere decir que sea todo cierto, peró alguna pincelada veridica si que hay, ¡vaya historia la de don Julian con su  Isabela…………………

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