Muchas vidas y muchos sueños

Párrafo 16º 2ª P.

En los últimos tiempos, sobre todo, se hace referencia en estudios, debates y entrevistas al tema de la mujer y la política o, incluso, en un sentido más amplio, a la mujer y el poder. Las preguntas hacen referencia al tipo de aportación que pueden ofrecer las mujeres y se amplia como referencia al <<techo de cristal>>, a las cuotas de participación o a la democracia paritaria. Se trata, en definitiva, de reivindicaciones justas, porque la participación en política es un derecho. La escasa presencia de mujeres en el ámbito político se considera en la actualidad un déficit democrático. Hemos repetido con insistencia que resulta un error -y una injusticia-  despreciar el talento de la mitad de la humanidad. Generalmente llegamos a la conclusión de que, ante la pregunta que plantea si ejercemos el poder mejor o peor, o simplemente de manera diferente, debemos explicar que la carencia de representación impide una valoración ajustada, ya que la actual participación femenina todavía en muchos lugares puede entenderse como excepcionalidad. Exigimos nuestra parte de poder y responsabilidad. Siguen existiendo barreras y obstáculos para que las mujeres accedan a la política-y para que permanezca en este ámbito.

Mientras tanto, cabe preguntarse si se nos exige del mismo modo que a los hombres o si se sigue teniendo la política por un campo predominantemente de hombres. La verdad es que aún se perciben, en nuestra sociedad, ciertos tintes misóginos o sexistas. Una parte al menos de la consideración masculina del poder pasa por la evidencia de que el poder se reparte y se retroalimenta entre los varones, que siguen estableciendo las reglas del juego. Afortunadamente, cada día se incrementa la participación: no sólo hablamos de parlamentos y partidos políticos en los que se aumenta aceleradamente nuestra presencia, sino que en algunos se precisa una representación paritaria.En nuestro país, aquí en nuestra España, ya tuvimos un gobierno paritario en tiempos en los que gobernó el PSOE. Este hecho,<

Siempre llegamos a la misma conclusión: tenemos derecho a estar en los lugares donde se toman las decisiones. Y, en efecto, en la actualidad comienza a sorprender la ausencia o la escas representación de la mujer en los distintos campos. Los avances en este sentido pasan, naturalmente, por superar las dificultades para conciliar la vida profesional y familiar, para reorganizar el tiempo y el espacio físico y mental, y para erradicar los estereotipos persistentes que desfavorecen el desarrollo participativo de la mujer. Por fortuna, también se extiende la idea de que las mujeres mejoran la cultura, la vida política o incluso distienden el ambiente laboral. Se hacen frecuentes alusiones a la preferencia que el electorado muestra hacia las mujeres, a veces con la consideración de que son más honradas, más flexibles y más próximas a los problemas de la vida cotidiana. Se ha aludido también a su mayor predisposición para el diálogo, la resolución de conflictos o su prevención mediante estrategias de cooperación. En los debates y foros se añade generalmente la importancia del compromiso de las mujeres: la <<causa de las mujeres>>.-

No quisiera concluir este breve resumen de las distintas argumentaciones sobre la cuestión mujer-política-poder sin referirme a ciertas miradas cargadas de frivolidad y sospecha. La mujer que desarrolla su trabajo en la actividad política aún tiene que soportar injerencia en su vida privada, la hipervaloración de su imagen o su apariencia, la extensión de valoraciones negativas al colectivo de mujeres. Los periodistas no han dejado pasar el hecho de que Melania Trump, esposa del actual señor Presidente de USA, utiliza su armas de mujer<>. Algunos individuos se han referido a ella como esposa sumisa, y apartada, y además no paran de caldear el ambiente, hablando continuamente de separaciones y divorcio. Este detalle, más que enojo produce asombro, sobre todo teniendo en cuenta lo que presume la prensa americana de ser libre y tolerante. Sobre todo hay que tener en cuenta la reciente historia de América-y del mundo-, en la que los hombres se han comportado como muchachitos irresponsables.<>. Pero dice:<

Evelin: Madre, yo aparezco como una tontita que sonríe bonito. Se dice que esta niña o sea, yo, tiene una linda sonrisa, pero nadie sabe bien qué es lo que hace. Y eso es injusto.>>¿Somos niñas aplicadas o se ríen también?.

Margarita: Querida hija, somos niñas aplicadas, pero, además nos reímos mucho cuando nos juntamos. Toda mi vida he sido super aplicada, pero también alegre. Una puede trabajar en asuntos serios, pero, a la vez, estar dispuesta a reírse a bailar. No es contradictorio>>. Afortunadamente, aunque continúa provocando desconcierto.

Evelin: Mamá,<<Pareciera que a ciertos sectores la presencia de una Presidenta de Andalucía, un cargo este de detención de un poder que históricamente sólo ha sido ejercido por hombres se les hace insoportables>>.

Margarita: Como ocurre con otras mujeres que ocupan espacio de poder político. Carmen Chacón tenía algunas cosas encontra, convertirse en ministra de defensa en España, fue todo un reto. Durante su mandato dio a luz a un hijo. Convertirse en ministra de defensa era, al menos,una hipótesis o una fantasía utópica.<<probablemente, un=”” año=”” atrás=”” todo=”” el=”” mundo=”” habría=”” apostado=”” que=”” eso=”” era=”” imposible.=”” o,=”” a=”” lo=”” mejor=”” mes=”” antes=”” hubiera=””>>. Y, ella añade:<>. Sin embargo, en su nombramiento se visualiza o simboliza, precisamente el cambio. Carmen Chacón; contesta con un sucinto <<sí>> cuando le preguntan si las Fuerzas Armadas aceptaron de buen grado su designación ministerial.

Evelin: Madre, no se requiere muchas perspicacia para adivinar que los militares estuvieron a pique de tomárselo como una afrenta.<<Ya no tiene ningún problema creo>>. El sistema jerárquico de los ejércitos y de las instituciones militares, junto al conjunto de valores castrenses, basados en la fidelidad y la obediencia, convierte a las instituciones armadas en grupos altamente resistentes al cambio o a las modificaciones estructurales o ideológicas.

Margarita: Querida Evelin, recuerdo con agrado como la chilena Michelle Bachelet tal vez sorprendió a algunos militares chilenos, pero su formación en el Colegio Interamericano de Defensa de Washington y su especialización en la Academia Continental avalaban la capacidad de esta mujer. El presidente Lagos, que con anterioridad le encomendara la cartera de Salud(2.000-2.002), no había pasado por alto ni su formación académica ni sus intereses personales o su historia familiar. Además, había ejercido como asesora del Ministerio de Defensa con Edmundo Pérez Yoma, José Florencio Guzmán y Mario Fernández durante el Gobierno de concentración. Si Michelle Bachelet hubiera apostado por un Ministerio entregado a las represalias, a las venganzas, a la revolución o a la desintegración de las Fuerzas Armadas, su camino hubiera sido corto y traumático.

Evelin: Sus argumentos, mamá, revelan una honda comprensión del mundo militar pero, sobre todo, una visión moderna del estamento armado, sometido al imperio de la Ley y asentado en los valores democráticos de la República:<<Es un nuevo ejercito, son nuevas instituciones. si bien son herederas, no son exactamente lo mismo que las anteriores>>.

Margarita: Querida niña; la modernización de las Fuerzas Armadas de Chile pasa por encontrar su lugar en el seno de la sociedad: en un Estado democrático, los ejércitos deben entender que sólo los poderes políticos civiles tienen legitimidad para dirigir las políticas de defensa. Las Fuerzas Armadas, según la ministra chilena, no son ajenas a la sociedad civil, sino que la sirven y depende de ella. Su visión del Ejército es  reveladora aún en otro sentido: estudió y abordó la Defensa desde el ámbito de lo político, entendiéndola como una razón de Estado. Bachelet estima que las instituciones no han de ser juzgadas por las actuaciones de los individuos que la representan. Es bien cierto, según la ministra, que hubo personas que actuaron de un modo criminal en el seno de las Fuerzas Armadas, pero la institución no puede sentarse en el banquillo de los tribunales: fueron determinados individuos los que utilizaron la institución para cometer sus crímenes.-

Michelle Bachelet incide, además en una perspectiva histórica no suficientemente explicada:<

Evelin: Madre,:<<Creo que en las Fuerzas Armadas existe una percepción clara de haber sido usados por sectores políticos y civiles, algunos de los cuales los llamaron y los empujaron; otros que los acompañaron y los aplaudieron; y otros que”miraronpara el lado”; y hoy ninguno de esos sectores asume a cabalidad la responsabilidad para atrás.

Margarita: Sería lo ideal, que cada sector asumiera su propia responsabilidad por este pasado traumático, pero también creo indispensable que cada sector político asuma su responsabilidad hacia el futuro y que cada uno haga su aporte para que ese “nunca más” tenga materialidad y apunte a temas concretos>>.

Evelin: Madre; no faltará quien vea en las palabras de Bachelet un tratamiento de paños calientes con una institución que tuvo aterrorizada a la población chilena durante casi veinte años. Y no faltará tampoco quien no alcance a comprender por qué una mujer que ha sufrido las penurias del exilio en su juventud, precisamente por causa de la dictadura militar, defiende la institución militar con tanta vehemencia.

Margarita: Querida niña; sin embargo, Bachelet tiene motivos y razones para actuar así. En primer lugar, su padre, Alberto Bachelet, era general dela Fuerzas Aéreas chilenas. Durante los últimos meses del Gobierno de Salvador Allende, el general se ocupaba de la Dirección de Abastecimiento. Su hija, treinta años después, sabe perfectamente que no todos los militares acudieron a las llamadas políticas reaccionarias y que no todos los militares fueron desleales con el Gobierno legítimo de la Nación. Cuando la Junta de Augusto Pinochet se hizo con el poder, el terror no pasó de largo por las oficinas militares y el general Bachelet fue arrestado por colaborar con el Gobierno de Allende. Fue trasladado a la Cárcel Pública de Santiago de Chile y allí murió el 12 de marzo de 1.974. En algunos lugares se explica que el general del Aire padecía alguna dolencia cardíaca y que, en efecto, murió a causa de un infarto.

Evelin: Mamá, otras opiniones sugieren que Bachelet<<fue torturado por sus pares y subalternos>>. En el <<Informe Retting>> se afirmaba que el general falleció a causa de un infarto, después de haberse producido<<apremios ilegítimos>>.

Margarita: Sea como fuere y a pesar de la discreción de la ministra sobre aquellos terribles episodios, no ha dejado de afirmar que se considera víctima de la Junta Militar encabezada por Augusto Pinochet. La familia Bachelet, en todo caso, no quiso iniciar un proceso judicial. A algunos periodistas les gusta hurgar en la herida.

Evelin: Ya recuerdo madre, que solían preguntar :Como hija de un asesinado por la dictadura, ¿cuál es su experiencia en tareas de Defensa junto amilitares? Y ella respondía: Soy hija de un general de la Fuerza Aérea, es decir, que provengo de un medio militar. Mi padre era un militar, muere en las circunstancias que se conocen y se produce un tremendo quiebre mío y de mi familia con ese mundo del que era parte. Posteriormente, hay un acercamiento mío. Primero, desde el punto de vista político y académico, llego a la convicción de que parte de lo que nos pasó en la sociedad se debió a esa esa brecha entre el mundo político y militar, y que los políticos, especialmente de izquierda, nunca tuvieron una idea clara de las políticas de Defensa. A partir de este estudio es que me reencuentro físicamente con el mundo militar, después de haber sido dos años ministra de Salud. No tengo un espíritu de venganza, sino de evitar que en un futuro se repita el nivel de desencuentro entre los chilenos que propició el golpe militar. la ministra cree que todo ha quedado bien explicado, pero el periodista es tenaz:-

¿Cómo ha sido reencontrarse, como ministra, con los militares chilenos que fueron culpables de la muerte de su padre?- No me he encontrado con ellos porque las fuerzas Armadas son otras- contesta Bachelet-; no sólo en el sentido de que entienden su rol en la democracia, sino que también son otras físicamente.(..?..) Estamos hablando de otra generación, más joven, más moderna y abierta.

Margarita: La ministra no niega que había mucho de<<reto político y personal>> en la asunción de la cartera de Defensa. <<El país necesitaba replantear su relación con las Fuerzas Armadas como institución, pero yo también; como hija de la dictadura, debía encarar el proceso humano de la convivencia democrática con los militares>>. Michelle Bachelet era la encargada de cerrar el ciclo de la evolución de las Fuerzas Armadas chilenas y, sobre todo, ofrecer nuevas perspectivas. Sobre los institutos armados recayó toda la responsabilidad de los crímenes cometidos pero la sociedad chilena estaba dispuesta a admitir que imprescindible reunirse con ellos de nuevo. Aumentar la brecha era iniciar un proceso de divergencia que no podría acarrear más que dolor.<>. No se trata de llevar a cabo una política de<>,sino, más bien, de resolver de una vez por todas el conflicto latente y la injusticia flagrante.

Para Bachelet era imprescindible una resolución rápida, por la sociedad civil. Algunos estamentos judiciales, políticos y sociales han requerido listados enteros de promociones militares, lo cual molesta al colectivo castrense, porque eso sí es juzgar a toda una institución y no a los individuos que cometieron los crímenes. Por otro lado afirma Bachelet, los militares deben saber que todos y cada uno de ellos debe someterse al imperio de la Ley. Actuar con justicia no significa olvidar ni mirar para otro lado:<institucionalidad y el largo paréntesis autoritario que le sucedió, estamos condenados a repetirlo>>.

La ministra de Defensa Nacional explica que este proceso ha de vivirse<<con los dolores del pasado y las obligaciones del futuro>>. la sociedad chilena debe saber, en opinión de Bachelet, que los hechos históricos no fueron única responsabilidad de un determinado estamento social; Chile era una nación y cada cual debe asumir su cuota en el desastre de 1.973. Desde fuera, justo será reconocer, al menos, que Chile tiene derecho a formular su propia transición integradora. Los españoles deberíamos saber hasta qué punto este proceso requiere del mayor tacto. En Chile los militares se ocuparon de las cátedras del miedo y se necesita tiempo para que una sociedad modifique su percepción respecto a un grupo social que entiende avasallador y opresor. Curar las heridas es imprescindible.<autocrítica compartida de las mutuas responsabilidades y nuestros errores, así como un sincero esfuerzo para no repetirlos>>.

Según Bachelet, estas heridas se curan, pero las cicatrices permanecen para siempre:<>. De nuevo, la referencia a la historia de España parece imprescindible:<franquista que le sucedió. Él reconocía que allí se había tapado todo. Se siguió para adelante.  (Esta parte otro día). Una poesía escrita al vuelo, una ocurrencia mía: <

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