Muchas vidas y muchos sueños

Párrafo 67º P. 2ª.

Ahora ha llegado una monja de la Caridad, y se une al grupo. Se llama; Sor Encarnación. Esta sentados en la terraza, ella pasa, y cree ver a un conocido que había cuidado en el hospital Provincial Mora en Cádiz en los años ochenta. Curiosa pregunta:

Sor Encarnación: ¿Es usted, usted es David…?, ya lo creo, sí que me alegro de verlo tan sano y tan feliz, ¿no se acuerda de una monja severa, que le cuidaba todas las noches mientras estuvo tan grave?, comprendo, quizás no se acuerde de mí después de tanto tiempo. Usted no ha cambiado. Está igual de joven y tan apuesto. De verdad que me alegro, mi corazón ha dado un vuelco, saber de usted me alegra, la verdad es que no contaban los médicos con usted, en fin, que me alegro mucho; Dios le bendiga. <<Nada es imposible para Dios>>. ¡Un caso difícil el suyo!. Muy grave para la época, ahora, hay herramientas que facilita mucho las curaciones, antes no….

David: Por supuesto que sí, claro que me acuerdo lo atenta que fue conmigo; ya voy recordando. Venga a mis brazos. (la abraza, y la invita a sentarse con el grupo) La salud y la enfermedad residen en el cerebro. El ser humano ha introducido en el cerebro lo que el cuerpo refleja. El cuerpo es el esco de lo que está activo en el cerebro. Si queremos alcanzar la sanación completa, si deseamos la paz del alma, de forma que el Espíritu Santo pueda irradiar a nuestro cuerpo a través de nuestra alma, tenemos que hacernos una imagen de la salud. Tenemos que hacernos conscientes de que el Espíritu Santo Eterno vive en nosotros y de que nosotros somos un templo de Dios. Tenemos que hacernos conscientes de que nosotros, hemos de esforzarnos por el orden del templo, a fin de que el Espíritu, el gran médico y Sanador interno, pueda traspasarnos por completo. Dios, la fuerza universal en Cristo, nuestro Redentor y Médico y sanador interno, vive en nuestra alma y es omnipresente en cada célula, en cada órgano, en cada vaso sanguíneo, en todos los músculos, tendones y ligamentos. Ahora, ahora y por toda la eternidad,¡Él está presente en nosotros!. Nadie sana, ningún sanador sana, yo no sano; yo no puedo sanar. Pero aquí hay Uno que puede sanar nuestra alma y también nuestro cuerp, si nosotros queremos. Él, el Espíritu Santo, a través de nuestras palabras, a través de nuestros pensamientos, que Le entregamos, quiere despertar la vida interna en nuestra alma, en nuestro cuerpo, y así en cada pensamiento, en cada palabra, en cada sentimiento. Él lo dice; la salud y la enfermedad residen en el cerebro…

Sor Encarnación: Así es; conocer a Jesús en su dimensión humana y divina no resulta tan difícil como algunos teólogos han escrito. En los evangelios Jesús se presentaba como el camino, otras veces decía que también era la verdad, y muchos lo conocimos dando vida a nuestras vidas. Todo esto, que podría ser autodefinición trinitaria, chocaba frontalmente con las aspiraciones de muchos que sentían confusión y perplejidad ante su enseñanza: es preciso rechazar la venganza, por muy justa que parezca, y amar a los enemigos sin odiar a los que nos maldicen o engañan. Parecía como si el Maestro quisiera forjar corazones puros que pudieran verlo como el camino (Cristo) para ir a la verdad (El Padre) donde se tuviera la vida(El Espíritu Santo)…..

David: Esta doctrina, hermana Sor Encarnación; por áspera y difícil, es hoy signo de contradicción para unos, gozo inefable reposando en el corazón de otros. Es la extraña locura de Jesús, que vino para redimirnos, no con palabras hermosas, sino con su sufrimiento y su muerte. ¡Y así nos rescata a una nueva vida, convirtiéndonos en hombres y mujeres con la forma de Dios! Entonces vivimos con la dicha que nos hace salir a los campos y correr sin miedos ni barreras, y gritar, porque algo incontenible nos abraza y transforma. Cuando Dios vive en el corazón puro aparece como verdad que insinúa, no intimida; camino abierto al horizonte del mundo y vida que enciende perspectivas sin apagar ilusiones.

Sor Encarnación: Hijo mío: Otras alegrías humanas, por materiales y efímeras producen una felicidad momentánea, nunca comparable a la Jesús quiso para nosotros. Pero hay que disponerse para recibir este don ingente. Hemos de acercarnos sin miedo a la luz para vislumbrar a las tinieblas. Conocedores de nuestra misión albergaremos en los graneros una prolija cosecha. ¿O acaso el enviado los habría encontrado en la encrucijada si ellos no se hubieran puesto en el camino? Luego, una vez en la mesa, les inundó el amor que sus vigilias esperaban, cuyos pasos silenciosos escuchaban, en sueños oían y tras muros contemplaban.

David: No resultaba extraño que corrieran la voz entre los del pueblo de que había llegado el Mesías. Con estupor y admiración lo presentían llamando a la puerta de sus casas, sonriendo a su lado, animando a los abatidos, dando esperanza a quienes lo habían perdido todo. Si Jesús era el Salvador, su arma era la palabra; y su triunfo, tanto amor redentor. Cuánto gozo experimentaban quienes recibían su mirada o la sonrisa, a quienes les decía que siempre los llevaba dentro de su corazón.

Sor Encarnación: Muchos judíos observantes se adhirieron al nuevo libertador, aunque a los fariseos pareciera un embaucador más, un loco para los romanos y un autodidacta sin información de escuela para los doctores de la ley. Ninguno de estos escrutadores tuvo sabiduría para descubrir en el amor de Jesús el único medio para transformar el mundo, como de hecho ha sucedido dos mil años después, y que sólo renacerían quienes se dispusieran a recibir su mensaje. qué difícil resulta consolar al soberbio, empapar el odio con la paz, convertir la campiña en un vergel si antes no se ha roturado el campo del pensamiento, si no se ha podado la malicia de las viñas ni quemado la hojarasca seca de los malos sentimientos acumulada al pie de la higuera. Finalmente, unos pocos, los más pobres, los más débiles, los más frágiles, lo vieron como el Salvador de su indigencia. Y entre ellos, ardió tanto amor….

David: La disposición interior de los pequeños resultó imprescindible para descubrir que Jesús era el camino del amor. Mientras andaba, compartía su mesa con ellos; muchas veces refería historias magníficas y hasta increíbles, nunca nadie habló así: mirad, mirad, en el horizonte del mar las barcas cargadas con la pesca…, los sembradores esparciendo las espigas al viento…, el joven bondadoso en busca de un ideal superior… Al Maestro le gustaba soñar. Por eso, para muchos era el Precursor, porque hablaba del vino y del lagar, de siembras y graneros, de vivir y de esperar.

Sor Encarnación: En tiempos de Jesús, la mayor parte de los judíos estaban acostumbrados al Dios enérgico y duro de la Torá, a quien reverenciaban con un amor mezclado con ciertas dosis de temor. Sin embargo, ese Dios era sólo un espejismo de la realidad. Jesús nos hizo ver la verdad del Padre en su misericordia; su omnipotencia, al humillarse para que sus criaturas alcanzasen la vida, su mayor deseo, el perdón de los pecados, olvidándolos como la ribera, que  no recuerda el agua que le saludó el día de ayer. Verdaderamente era el mensaje más novedoso que jamás habíamos escuchado. Así era Jesús, así se presentaba ante nosotros.

David: No es raro comprobar lo poco que duran los amigos. Durante algún tiempo parecen confidentes fieles, personas a quien darles nuestra vida o con quien compartirla, pero al cabo de unos años, cuando cambian las circunstancias, surge el distanciamiento, la frialdad y la ruptura definitiva. ¿Que ha pasado? ¿Es posible lograr amistades que duren toda la vida? Usted, sor, es un sol, nunca la pude olvidar, la llevo siempre en mi corazón, y, ya vemos como es el destino, no sabemos nunca que nos traerá el nuevo día; gracias a Dios, doy gracias por estos momentos; no pienso dejar de verla, al menos por internet.¿No?.

Sor Encarnación: ¡Claro que sí!, en el hospital hay todo tipo de ordenadores así que si quiere usted David, estaremos en contacto. Quiero decirle en primer lugar, comencemos por no culpabilizarnos de los fracasos ni por sentirnos víctimas de un fraude afectivo. Normalmente, las persona somos volubles, y, muchos, tan hipersensibles que bastan pequeñeces para que su imaginación genere conflictos y fantasmas contra nosotros. Nunca somos culpables de la complejidad psíquica de los demás. Luego, equilibra su necesidad de amar y de ser amado. Piensas: “Si tuviera a mi lado a mi amor, sería muy feliz”. Esto, aun siendo cierto,no lo es completamente. Porque no basta con tener al lado a alguien a quien amar, es necesario que, además, te ame a ti, que seáis compatibles, podáis convivir en donación recíproca y otras cualidades que estabilizar toda relación. Pero esto no puede verlo un corazón cegado por la necesidad de amar. Busca tu equilibrio, no dependas tanto del afecto, porque, de lo contrario, fácilmente fracasarás. Cuando persigues el cariño a toda costa, no puedes conocer en hondura a quienes te rodean. Si no aparece la mujer de tu vida, el mundo no se hunde. Vive tu riqueza interior. Más que recibir da amor quizá seas de esa rar extirpe de personas que caminan por las calles del mundo derrochando lo que le fluye a borbotones de su corazón. Puedes haber nacido más para dar que para recibir, e incluso para darlo todo absolutamente nada a cambio. El secreto consiste en saber que el amor está siempre dentro de uno: éste es mucho más necesario e importante que el que de fuera pudiéramos recibir.

David: ¡No corras, hermana!, sor, ya mi vida ha cambiado mucho. Tengo que presentarle a mi familia, a mi esposa y a mis hijos. Los niños, son adoptados, solo Antonio es hijo de mi esposa Margarita, nosotros, no hemos tenido hijos. pero, Dios nos ha dado una maravillosa familia. En este caso, he comenzado una nueva andadura, una aventura que dura ya una eternidad. Margarita se ha adaptado a mi tanto como yo a ella, somos algo así como almas gemelas, muy iguales en los gustos y compatibles,¡la amo!, con toda mi alma. Mi corazón resplandece de alegría……

Sor Encarnación: Me alegro mucho, es que, la compañía. No he querido juzgar por la apariencia, la verdad, tampoco he dejado de parlotear. No he dejado expresarse a sus amigos, ni un sólo instante, ¡perdonen!, ¡hay!, Jesús y María, me perdonen…

Vecino 2º: Querida sor: Ya no me asusto de nada. Mi carácter impulsivo, me hacía reventar en cólera a la menor provocación. La mayor parte de las veces, después de uno de estos incidentes, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado. Cierto día un maestro que me vió  dando excusas después de una explosión de ira, me entregó un papel liso. Y me dijo: ESTRÚJALO. Asombrado, obedecí e hice una bola con el papel.Luego me dijo: Ahora déjalo como estaba antes. Por supuesto que no pude dejarlo como estaba. Por más que traté, el papel quedó lleno de arrugas. Entonces el maestro dijo: “El corazón de las personas es como ese papel. La impresión que dejas en ese corazón que lastimaste, será tan difícil de borrar como esas arrugas en el papel. ..

David: Gran lección. Por impulso no nos controlamos y sin pensar arrojamos palabras llenas de odio de rencor, y luego, cuando pensamos en ello, nos arrepentimos. Pero no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedó grabado. Y lo más triste es que dejamos “arrugas” en muchos corazones.

Sor Encarnación: Entrégale a Jesús todas las arrugas y heridas de tu corazón. Él es quien sana y quien salva. Él es Pan de vida; lee escuchando en oración: Jn 6,41-31. También nosotros debemos volver a Galilea, al anuncio del Reino de Dios, a hacernos testigo de nuestra fe, al Evangelio, a la llamada que el Señor nos ha hecho para seguirle. Y ahí, justamente, cuando salgamos de nosotros mismos y vayamos a la Galilea del primer amor, entonces allí veremos al Señor. Hay que recuperar el entusiasmo por la fe, hay que vivir la alegría de la cercanía de aquel que ha dado su vida para salvarnos. Hay que empezar a mirar a los demás con ojos nuevos, hay que transmitir esperanza a cuantos están a nuestro lado, hay que volver a recuperar el optimismo y ver el lado bueno que hay en cada persona y en cada cosa.

David: Un cambio de signo es un cambio de filosofía, del equilibrio bien – mal, de estilo de vida.¿Puede ser el fin de la oscuridad y del mal? Los días se deslizan como un sueño; los jóvenes se hacen viejos rápido. Tienen mucha prisa. Imaginamos unos nuevos cielos y una nueva Tierra, Cristo y sus apóstoles transformaron el Occidente. Y, hemos aquí en el umbral de la Era de Acuario. Y habrá nuevos cielos y nueva Tierra. En el momento en que cambiamos de signo se oyeron unos sonidos,melodias, silvidos, la dulzura de los pitidos de una armónica flauta, los tonos y los sones de los tambores provenientes de la lejanía, unos dicen de los cielos, otros del inframundo, y muchos que nada oyeron. Para los que somos más espirituales son; la música de los Ángeles de Dios o la de los “Guerreros Arco Iris”. Esto ocurre en la navidad de 1.912. En el mismo momento en que cambia el signo, nos dice una vieja leyenda indoamericana:¡Se abre las puertas entre las galaxias, y sólo entonces, un secreto, inmediatamente olvidado se apodera del corazón del hombre. Las viejas leyendas permiten a veces el estallido de jóvenes verdades. Ya hace mucho tiempo que conocemos el símbolo del Acuario. El Acuario aéreo es propio del Espíritu Santo. El Acuario es el maestro de las relaciones intergeneticas del Universo. Se puede pasar sin tragedias desde lo oscuro y pesado, a la luz a lo más ligero.(Edad del Hierro a edad de Oro). Que nadie se llame a engaño. Las reservas que formulo a propósito de los Apocalipsis de Mosieur Belline, las multiplica por diez cuando se trata de esos sabios futurologias elaboradas por esos señores serios que se llaman economistas distinguidos. Los futurólogos son ignorantes que se ignoran. El vidente no pretende el rigor de los técnicos, cede al menos su lugar a la ensoñación. El Apocalipsis es nuestra parte de poesía. Una poesía que permite distanciarse y al distanciarse es como se conoce y se encuentra. La ciencia tiene también sus miopes. Poco antes de que la manzana cayera sobre la cabeza de Newton, un autor serio dijo:<<Los marinos bretones son tan presuntuosos que creen que la luna influye sobre las mareas. En nuestra época, un vidente honesto, ocupa un lugar que nadie puede discutirle… La medicina, la cirugía, nos ayudan a luchar contra la enfermedad, y a alargar los límites de la vida, los inventos técnicos industriales economizan la fatiga de nuestros obreros y el tiempo. Pero la ciencia y los robots se muestran impotentes para aportarnos paz al alma, y darnos seguridad en el futuro. El hombre desengañado y hundido por una realidad cada vez más cruel, busca apoyo volviéndose hacia lo inexplicable del que ya muchos no se atreven y que, por el contrario los impulsa a reflexionar.En estos momentos la ciencia se halla también llena de esperanza. No está lejos el día de que científicos y videntes se den la mano. La Era del Acuario está aquí. Y la Leyenda se cumplió en l Navidad del 2.012.<<El Águila y el Cóndor se unirán. Así ha sido por voluntad divina. Dios cumple siempre.

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